1 de agosto 2003 - 00:00

El dólar trepó a $ 2,94

Ayer abrió en alza y llegó a operarse a $ 2,97. Sin embargo, el dólar a este precio tentó y tienta a grandes empresas y bancos que comenzaron a desprenderse de divisas. Al cierre, retrocedió su cotización a $ 2,94. Más allá de la suba de 3 centavos, quedó claro que por el momento el mercado no convalida un dólar cercano a $ 3. De hecho, en las operaciones de poscierre, el billete se negoció en baja y también cayó la mayoría de los contratos a futuro. En Brasil, el dólar se movió muy poco. Hay que recordar que a Alfonso Prat-Gay, titular del Banco Central, le interesa casi más la paridad del peso con la moneda del socio del Mercosur que los movimientos contra el dólar. De hecho, el BCRA prácticamente no compró divisas ayer, lo que refleja que no quiere empujar más su cotización. Más allá de que la suba parece estar agotándose, la reciente evolución alcista del dólar alcanzó para convertir a esa moneda y al oro -opciones conservadoras- en las inversiones más rentables del mes.

El dólar trepó a $ 2,94
El dólar prolongó ayer su racha ascendente y subió otros 3 centavos para cerrar a $ 2,94 la punta vendedora. De todas formas, el clima que se respiró en la plaza cambiaria estuvo lejos de lo que podría sugerir un primera lectura sobre esta nueva alza porque, tras la rueda de ayer, los operadores se mostraron convencidos de que el mercado por el momento no está dispuesto a convalidar un dólar $ 3. «Se les puso un techo a las expectativas de alzas. Ahora sabemos que no será fácil que el dólar supere o se mantenga en 3 pesos», graficó un cambista.

La divisa estadounidense abrió con una marcada suba y a las dos horas de iniciadas las operaciones llegó a tocar los $ 2,97. A partir de este momento, revirtió la tendencia e inició un firme recorrido descendente motorizado por ventas de bancos y grandes empresas hasta cerrar a $ 2,94 la punta vendedora y $ 2,89 para la compra. El dato que avaló la hipótesis de que la escalada que mostró el dólar en las últimas cinco jornadas (período en el que subió 15 centavos) estaría encontrando serias resistencias fue que en las operaciones de poscierre el billete se operó en baja, a $ 2,92 para la venta.


Ayer, los exportadores liquidaron un volumen particular-mente bajo. El Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) -entidades que en conjunto representan dos terceras partes de las ventas agropecuarias-sumaron apenas u$s 28,9 millones. Más allá de que algunos exportadores retrasan las liquidaciones especulando con nuevas alzas del dólar en los próximos días, existe una razón adicional para este comportamiento: las bajas tasas del sistema financiero. En palabras de un operador vinculado al sector agropecuario, «no tiene sentido concretar la operación para que, a cambio de los dólares, te den pesos que por un plazo fijo rinde sólo 5% anual».

En el mercado reina la percepción de que tanto el gobierno como el Banco Central están intentado generar un nuevo piso para el dólar con el objetivo de apuntalar la recaudación y sostener el crecimiento vía incremento de las exportaciones y del proceso de sustitución de importaciones. Entre los operadores prevalece la idea de una nueva cota inferior buscada por el gobierno en torno a los $ 2,90, desde los $ 2,80 anteriores. De hecho, ayer el Central no intervino hasta después de que la di-visa estadounidense tocó el máximo de $ 2,97 y lo hizo un sola vez (normalmente compra y vende dólares a lo largo del día) para sumar sólo u$s 1,1 millón a sus reservas. Con la jornada de ayer, durante julio el organismo que comanda Alfonso Prat-Gay arrimó a sus arcas u$s 576 millones, apenas un poco más de la mitad de los u$s 1.002 millones que compró el mes anterior.

Vale destacar que la depreciación que sufrió el peso no fue un movimiento aislado sino que está en línea con la debilidad que mostraron la mayoría de las monedas del mundo (euro, yen y real, entre otras) frente al dólar. El billete norteamericano ayer subió en todos los mercados del mundo impulsado por el inesperado incremento que se dio a conocer en el PBI estadounidense durante el segundo trimestre del año.

¿Qué puede ocurrir de aquí en más? Está claro que el mercado no prevé una disparada del dólar. De hecho, ayer tanto los futuros del Indol (Buenos Aires) como del Rofex (Rosario) operaron con mayoría de bajas y ningún contrato a fin de año supera los $ 3. Sin embargo, algunos analistas no descartan un nuevo repunte, transitorio, en el corto plazo, porque la semana que viene se incrementará sensiblemente la liquidez de la plaza financiera. El lunes se produce una amortización de capital y vence un cupón del BODEN 2007, así como también una cuota del interés del BODEN 2012, el título de mayor liquidez en el mercado. Adicionalmente, desde mediados de la próxima semana se comienzan a liberar los depósitos atrapados en el «corralón» superiores a $ 100.000 y que fueron recientemente desprogramados.

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