23 de marzo 2004 - 00:00

El FMI aprobó las metas, pero con advertencias a la Argentina

El directorio del FMI aprobó en forma unánime la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina. Los 24 integrantes votaron a favor, aunque en la discusión hubo varias advertencias. Se exigió que en la oferta a acreedores el gobierno logre una aceptación de 75% y que el superávit primario alcance 4% del PBI en 2005-2006. Estos serán los ejes de la discusión en la próxima revisión del acuerdo, en junio. El FMI aprobó, además, un «waiver» por un incumplimiento de la Argentina en la compensación a los bancos. Tras la discusión, Krueger emitió un comunicado con los deberes por delante.

Con un voto unánime de los 24 directores, pero con varias advertencias de algunos países del G-7, el board del FMI aprobó ayer la segunda revisión de metas a la Argentina. Tras esta decisión, se reintegrarán al país poco más de u$s 3.000 millones que volverán a las reservas del BCRA, compensando en parte los pagos efectuados durante marzo (que totalizan u$s 3.450 millones).

Los u$s 350 millones que quedan de saldo negativo para la Argentina serán devueltos por el FMI cuando se apruebe la revisión de junio.
De esta forma, se irán emparejando las cuentas, ya que el acuerdo firmado en setiembre del año pasado establece que el balance de los pagos entre la Argentina y el Fondo debe ser neutro.

El dato más importante que surge de la reunión es que tres países que se abstuvieron en la anterior votación ahora apoyaron el acuerdo. Se trata de Italia, Gran Bretaña y Japón,
que ahora decidieron volver a votar junto con el resto de los países más ricos del mundo. Por lo tanto, se sumaron a los Estados Unidos, Francia, Alemania y Canadá, que también en enero habían votado favorablemente.

El último que terminó de definir su voto favorable fue Japón, que optó por no quebrar la total unidad que exhibieron los restantes países del G-7, tras la inédita división de la última votación.
Sin embargo, en la reunión de directorio los representantes de países nórdicos y también los nipones dejaron en claro que se trata de un respaldo «condicionado» a que el gobierno cumpla estrictamente con lo pautado.

• Planteos

Trascendió que varios directores plantearon en la discusión que la «Argentina tiene que lograr una aceptación de 75% como mínimo en la oferta que se haga a acreedores». También apuntaron a la meta de superávit primario que se debe negociar aún para 2005-2006: «Debe ser como mínimo de 4%».

El respaldo unánime no será gratuito. Tras finalizar el encuentro, el FMI emitió un comunicado (ver página 4) en el cual reclama que la Argentina cumpla con una serie de pasos vinculados a la renegociación de la deuda. En los próximos tres meses, de acuerdo con lo estipulado, el gobierno deberá avanzar estrictamente con lo acordado para no tener inconvenientes para la próxima revisión, prevista para junio.

Puntualmente, éstas son otras exigencias impuestas al gobierno en lo que respecta a la cuestión de la deuda:

Reuniones con acreedores entre el 22 de marzo y el 16 de abril. La primera será el jueves con bonistas locales y para después de Semana Santa (a partir del 11 de abril) está previsto lo propio con el Comité Global.

Antes de fin de marzo deberá quedar establecido un cronograma respecto de los pasos concretos que se darán en torno a la reestructuración de la deuda.

Para fin de agosto «a más tardar», la Argentina deberá culminar completamente el proceso de reestructuración. Es probable que a fines de abril se conozca la propuesta formal a los acreedores.

• Las negociaciones deberán encararse junto con el sindicato de bancos que ya ha sido nombrado. El gobierno cumplió la semana pasada con la publicación en el Boletín Oficial del decreto que los designa.

Determinar un «umbral mínimo» de aceptación por parte de los acreedores para avanzar con la renegociación.

Este último punto será indudablemente el tema central de discusión en los próximos meses. Frente a 75% arriba mencionado, el equipo económico aspira a que se considere como «razonable» un nivel estimado de 66%. «Si demostramos buena voluntad en la negociación, es muy probable que se reduzca la exigencia inicial que plantearon desde Washington», señalaron anoche fuentes del Palacio de Hacienda.

• Coparticipación

Además de la renegociación con acreedores, sin duda el punto central, también existen otros compromisos. Entre ellos, el envío de una ley de coparticipación al Congreso en mayo, la preparación de un segundo capítulo de la nueva ley antievasión, la reducción del impuesto al cheque a partir de julio y la elaboración de un nuevo marco regulatorio para los servicios públicos que será enviado al Congreso en el segundo semestre.

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