La ministra de Economía, Felisa Miceli, señaló hoy que para "salvar" al Fondo Monetario Internacional (FMI) "de la irrelevancia en la que está cayendo" es necesario que provea "de un seguro multilateral confiable, con una asistencia financiera sólida, sin condicionamientos innecesarios y de un costo accesible".
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"Si logramos esto, salvamos al Fondo de la irrelevancia en la que está cayendo y, más que eso, reforzamos la cooperación internacional y el multilateralismo", aseveró Miceli en Washington, durante la ponencia en la que participó como titular de la "silla" que representa a la Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
En cuanto a la reforma "estratégica" del FMI afirmó que "sería un fracaso que terminará siendo algo cosmético que le dé más a algunos pocos emergentes que están literalmente tapados de reservas y que muy probablemente ya no necesiten recurrir al Fondo, a costa de otros países en desarrollo que tienen aún riesgo de tener que recurrir al Fondo".
"Tengo la impresión de que estamos perdiendo de vista el objetivo de la reforma", consideró la titular del Palacio de Hacienda, al tiempo que advirtió que "los países que más podrían necesitar de la asistencia financiera del Fondo y que, en consecuencia, necesitan poder confiar en obtenerla, se dedican a acumular reservas para auto-asegurarse y refuerzan sus esquemas regionales de "pooling" de reservas".
Mientras esto sucede, según Miceli, en el directorio ejecutivo del FMI los representantes "parecen trabajar" sobre el cálculo de cuotas "asignando algo más a algunas economías emergentes a costa de otros países en desarrollo".
"Esto es una conducta autista", aseveró Miceli, quien agregó que se estaría dando "el mensaje de que lo único confiable es el auto-aseguro y los acuerdos regionales" porque "si vienen al Fondo tendrán que pedir acceso excepcional y pagarnos tasas excepcionales y someterse a condicionalidad también excepcional".
"¿Es esto lo que queremos decir?", se preguntó la funcionaria argentina, y contestó que de ser así "sería lamentable".
Por eso, dijo que lo primero que se debería hacer es considerar "cuales serían los cambios en la estructura de gobierno del Fondo que permitan aumentar su eficacia como prestamista de última instancia y como supervisor de nuestras políticas".
"Si la reforma no sirve para aumentar la eficacia y credibilidad del Fondo, la reforma no sirve para nada", sentenció la ministra. Por eso, propuso acordar "el objetivo de la reforma" y recién después ver "cuáles cambios en la estructura de gobierno serían más funcionales a la misma y los tiempos y formas de implementarlos".
En cuanto a la fórmula para el cálculo de cuota, dijo que la "silla" tiene "una mente abierta respecto a alternativas".
Sin embargo, dijo que le parece "crucial" que la reforma "mejore la capacidad de los potenciales tomadores de crédito de confiar en el Fondo y que nos podamos sentir dueños de las políticas del organismo (ownership)".
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