Al comienzo de su gobierno, Néstor Kirchner, cuando Roberto Lavagna era su ministro de Economía, fomentaba el GNC como una industria en progreso y alentaba a los automovilistas a instalar tanques con este combustible. Ahora, la situación es la contraria. La Secretaría de Energía suspendió la venta de GNC, y los taxistas se lanzaron a la calle para protestar bloqueando el tránsito y convirtiendo otra vez el microcentro en un caos.
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