El Gobierno estudia medidas para frenar caída del dólar
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La situación en lo inmediato es más complicada porque al mayor ingreso estacional de dólares de la exportación (por la venta de la cosecha) se sumará el efecto del blanqueo. En medios privados se sostiene que si se llegara a dar la hipótesis de regularización de activos por unos 20.000 millones de dólares - la estimación del Ministerio de Hacienda y Finanzas - habrá nuevas presiones bajistas sobre el dólar.
El Gobierno deberá agudizar su imaginación porque para recuperar el valor del tipo de cambio tendrá que remar contra la corriente el mercado. En medios oficiales ha trascendido que un valor "confortable" para las autoridades sería un dólar del orden de los 15 pesos.
Se trata de un valor hipotético que seguramente no dejaría satisfechos a distintos sectores industriales o de las economías regionales que se quejan por las dificultades que enfrentan para exportar, pero en el gobierno se oponen a un ajuste mayor del tipo de cambio porque "tememos un nuevo impacto sobre los precios, y lo más importante para mejorar la competitividad de la economía argentina es que se registre una baja sostenida de la inflación", argumentan en fuentes oficiales.
Una de las medidas en estudio es la restricción al ingreso de capitales financieros especulativos, de corto plazo. Decisiones en este sentido contarían con el beneplácito de la oposición, ya que, por caso, referentes del Frente Renovador, como el diputado Marco Lavagna, plantearon específicamente la necesidad de frenar el ingreso de los capitales golondrina.
Precisamente cuando su padre, Roberto, era ministro de Economía del presidente Néstor Kirchner, en 2005, se impusieron restricciones como un encaje del 30 por ciento a los fondos especulativos que ingresaban al país, que además debían permanecer un año en el mercado local.
Otra de las posibilidades es una baja más pronunciada de la tasa de interés. Al respecto, economistas de la oposición sostienen que, como la tasa en pesos está vinculada con la expectativa de devaluación, el Banco Central estaría en condiciones de hacer un cierto recorte, toda vez que los pronósticos para el futuro del dólar contemplan un moderado ajuste. Así, la escuela de negocios IAE prevé un tipo de cambio para fin de año de entre 16 y 16,60 pesos, cerca de los 16,25 pesos de las proyecciones del Estudio Bein, es decir aumentos en lo que resta de 2016 de entre 15 y 20%.
De acuerdo con la opinión de algunos sectores del Gobierno, la tasa de interés podría bajar en torno del 25 o 26% mensual, en consonancia con la reducción de la inflación.
También se podría decidir incentivar la importación de maquinarias. Las estadísticas de los primeros cuatro meses del año muestran una caída en las compras externas de bienes de capital del 6%, superior al promedio del total de las importaciones.
Se podría también acelerar los pagos que las empresas tienen pendientes con el exterior. En cambio, no estaría dentro del eventual paquete de medidas una apertura de cupos de importación para los sectores más sensibles de la industria.
En este sentido, el ministro Cabrera se comprometió a llevar adelante "un trabajo conjunto para que la integración al mundo sea un proceso consensuado con los propios sectores productivos, de manera de generar competitividad para que se pueda comprar y vender sin tener necesidad de proteger a sectores en forma artificial, reflejando el espíritu de la intención oficial.



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