7 de agosto 2001 - 00:00

"El mercado se calmaría ya con un adelanto de fondos del FMI"

La Argentina sufre un problema de credibilidad. Y por eso necesita lo antes posible un desembolso extraordinario por parte de los organismos multilaterales. Así opina Fernando Losada, economista principal para América latina del ABN AMRO Bank para justificar «la necesidad de un prestamista internacional que ayude al país».

Según Losada, la Argentina está «mucho mejor que hace dos semanas», pero advirtió que sería ilógico creer que los problemas se van a solucionar en tan corto tiempo. «El recorte del gasto en los próximos meses podría ser más grande que el aplicado en julio. Nadie dijo que se esperaban momentos fáciles.»

Para agregar un poco de dramatismo, el economista aseguró que «puede ser costoso y penoso, pero no hay otro remedio que cumplir con el déficit cero».

Periodista: ¿Por que cayeron los títulos argentinos cuando se esperaba una reacción positiva del mercado?

Fernando Losada: Hay que analizar el tema con perspectiva. Mi impresión es que hoy estamos mucho mejor que hace dos semanas. La Ley de Déficit Cero aprobada, la renovación de LETES resuelta con el canje y un cambio de actitud de los Estados Unidos a favor de la Argentina fueron pasos muy im- portantes. El problema es que el mercado de bonos no reaccionó positivamente. Y esta falta de reacción demuestra un problema de credibilidad. Por eso, hay que justificar la necesidad de una suerte de prestamista internacional. El FMI y el G-7 tienen que jugar este partido del lado de la Argentina.

P.: ¿Hasta qué punto es importante que hayan nuevos desembolsos a favor de la Argentina?

F.L.: Será muy difícil dar vuelta esto sin ayuda financiera externa que regenere la confianza. El problema es la salida de depósitos casi constante. Se frenó pero no totalmente. El ajuste fiscal para cumplir con el déficit cero será muy difícil de implementar si no hay confianza.

P.: ¿Hay margen para ser optimista respecto de una futura inyección de fondos a favor de la Argentina?

F.L.: La visita de Taylor fue un paso en la dirección correcta. Yo esperaría alguna declaración de apoyo bien contundente. Pero no me sorprendería que el dinero llegue en setiembre. Taylor volvió con una opinión favorable. Pero el megapaquete no es inmediato. Aquí lo crucial es no crear expectativas exageradas. Tres meses es mucho, pero los fondos no llegarán de hoy para mañana.

Incluso no me sorprendería que haya algún acuerdo bilateral.

P.: ¿Qué podría ocurrir si el riesgo-país sigue tan elevado y no permite una reacción de la recaudación ni de la actividad económica?

F.L.: Los inversores que siguen a la Argentina de cerca saben que agosto, setiembre y octubre serán meses difíciles. Es probable que en agosto sean necesarios recortes más grandes que en julio. Pero nadie esperaba meses fáciles. Están esperando en Washington que el déficit cero no sea una promesa. La clave está en la propia mano del gobierno. Debe demostrar que, a pesar de las presiones sociales, se respetará el déficit cero. Si sucede, tengo la impresión de que el apoyo será muy rápido. Será costoso y también penoso, pero no hay alternativa que cumplir con este compromiso.

Dejá tu comentario

Te puede interesar