La sensación al cierre del martes era que las cosas habían quedadorelativamente bien. Con los buenos resultados de Amazon a la vista (el papelganó ayer más de 7%) y el rumor (confirmado también ayer) de que AT&T seescindiría en cuatro unidades (lo que permitía teóricamente neutralizar lacaída en las ganancias que preveía el “consenso”), se esperaba al menos unaapertura positiva. La única duda la genera-ba el balance de la canadienseNortel que entró a último momento, y que si bien mostraba resultados un centavopor encima de lo esperado por los analistas, sus ingresos eran algo inferioresa los calculados. Durante las dos primeras horas del día, las cosas salieronmás o menos como se habían anticipado. El Dow ganaba algo más de 0,66% y elNASDAQ que había abierto con una baja de algo más de 2%, la reducía a cerca de1,2%. A partir de entonces el ánimo comenzó a cambiar, especial-mente en elmercado electrónico, y si bien las blue chips intentaron quedar del lado positivohasta eso de las 15, para cuando sonó la campana de cierre, las mermas eran deun impresionante 5,56% en el NASDAQ y de un más acotado 0,64% en el PromedioIndustrial, que quedó en 10.326,48 puntos. La mayor parte de los comentariosapuntó a que fueron AT&T retrocediendo más de 13% y Nortel que, además deperder 29%, arrastró tras de sí a todo el complejo de las empresas vinculadas alas fibras ópticas (JDS Uniphase, Cisco, Ciena, etc.), los responsables de lacaída bursátil. Lo que estos argumento no explican es por qué hasta cerca demediodía la situación se pudo sostener y luego comenzó a derrumbarse, haciendoque los papeles de Internet que habían estado en positivo durante la mañanaquedaran con una baja promedio más de 4%, y que las empresas de telecomunicaciónretrocediesen en promedio mas de 9%. Aquí es donde posiblemente entran en juegolas palabras de Robert McTeer, presidente de la Fed de Dallas, que avisó almercado que “estén preparados para una merma dramática”, refiriéndose alreporte del crecimiento del PBI que se conocerá mañana. Luego de sus dichos,los papeles financieros que habían sido los impulsores del DOW en las primerashoras comenzaron a ceder posiciones y los inversores buscaron el refugio en lasacciones “defensivas” (productos de consumo masivo y laboratorios, cuyas ventasno dependen tanto de los avatares de la economía). En el NASDAQ, simplemente seprofundizó la baja, y la tasa de largo comenzó a trepar velozmente para cerraren 5,744%. Ojalá que Mc-Teer sólo se haya ido de boca. El euro, en un nuevomínimo histórico.




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