El Nación abre la pelea por créditos más baratos
El Banco Nación lanzará la semana próxima una línea de créditos personales para empleados públicos con una tasa de 16%. El interés es muy inferior a lo que ese sector paga a las mutuales y a algunos bancos comerciales. Como la cuota se descontará por recibo, dicen que están avanzadas las negociaciones con grandes empleadores para extender esa línea al sector privado. Son las primeras repercusiones para el bolsillo del público de la baja de tasas de la Reserva Federal, la caída del riesgo-país y el blindaje financiero. Muchos créditos hipotecarios también deberán bajar, aunque recién en los próximos meses: tienen a la LIBOR como tasa testigo, pero el interés se modifica a trimestre vencido. Los bancos privados dicen que las tasas ya estaban bajas y que se mantuvieron así durante la crisis, por lo que no habría demasiado espacio para la baja. Sin embargo, la movida del Nación podría disparar una generalizada reducción de lo que paga la gente por endeudarse.
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«Un gran número de empleados del Estado tiene deudas bancarias, cuotas de todo tipo y compras a plazos con tasas muy elevadas. La idea es bonificarles alrededor de cuatro o cinco puntos la tasa, que podría rondar 17% (nuestra tasa para préstamos personales está en 22%), sugiriéndoles, además, que liquiden sus deudas a tasa más alta y la consoliden en un solo crédito con nosotros a tasa subsidiada», dijo a este diario Enrique Olivera, titular de la entidad oficial. Los préstamos tendrán un techo de 5 años y de u$s 15.000.
Conversaciones
«Es todo demasiado reciente como para evaluar si hay espacio o si es razonable una baja de tasas; por ahora, tanto los préstamos personales como los hipotecarios y las tarjetas de crédito no se movieron durante enero, pero no descartamos que pueda suceder. Dependerá, desde ya, del costo de los fondos que consigamos», dijo una fuente de un importante banco estadounidense que pidió reserva de su identidad.
En cambio, Juan Marotta, gerente de Préstamos del HSBC, no tuvo problemas en hablar «on the record»: «En hipotecarios nosotros mantuvimos, durante la crisis, los tipos de interés precrisis. Aun cuando el call estaba a 20%. Nunca las tocamos para arriba (estábamos a 9,35% a 30 años, y la sostuvimos durante todo el año); por ahora estamos cómodos con esa tasa, pero es indudable que, de bajar el costo del fondeo y si se produce un movimiento en el mercado en ese sentido, acompañaríamos».
En lo que hace a personales y tarjetas, Marotta admite que «los créditos sin garantía real se mueven con el vaivén del mercado, y en este sentido estamos casi seguros de que van a tener que bajar. Pero todavía nos parece un poco prematuro tomar una decisión en este campo».
Según el ejecutivo, la tendencia en el mediano plazo es positiva: «Se calmó la incertidumbre y los mercados están mucho mejor. Pero no estamos mirando lo que hace la competencia para tomar decisiones de precios, sino cuánto nos cuesta fondearnos. En este sentido, creo que -de consolidarse la actual tendencia-en el primer trimestre ya se volverá a las tasas precrisis».
Por su parte, Ana Ferrero, gerente de marketing del Banco Galicia, coincidió en que las tasas no se tocaron durante la crisis, «y ahora estamos viendo qué pasa». En alguna línea, sin embargo, no tendrán opción: sus tasas para hipotecarios están en LIBOR más cinco puntos; dado que la Fed bajó la suya, eso se traducirá en una reducción de lo que pagan los beneficiarios de esos préstamos.
«Pero no será demasiado significativa: según nuestros cálculos, en un crédito de u$s 30.000 a diez años, la reducción de un punto en la tasa implica una rebaja cercana a los diez pesos sobre una cuota de alrededor de u$s 450», dice la ejecutiva. Dado que los préstamos se pactan a trimestre vencido, esa rebaja se hará efectiva recién a partir de marzo.
Impacto
«Es posible que el impacto de la nueva tendencia que muestra el mercado sea más significativa en los préstamos personales -admite Ferrero-; según evolucione el costo del dinero, podría llegar a los tres o cuatro puntos, y como los plazos son mucho más cortos, la incidencia sobre la cuota será mayor.» De todos modos, dice la ejecutiva, no habrá que esperar que esa caída sea inmediata.
Martín Pavasa, del BBVA Francés, coincide con sus colegas: «El sistema financiero mantuvo los niveles de tasas previos a la crisis aun en los momentos más críticos. Y tampoco dejamos de otorgar créditos. Por esta causa es que no será inmediata ni muy significativa una baja de tasas.»
Asegura, además, que el ritmo de consultas y concreción de operaciones crediticias por estos días «es el normal para la época, una época que tradicionalmente es de receso». Pero Pavasa asegura que «a medida que siga cayendo el riesgo-país va a incrementarse la demanda». Las tasas para hipotecarios del Francés se ubican entre 10,5% (variable) y 12,40 (fija) a 10 años, pero ambas variantes están en 9,95% a 30 años. «Con ese nivel de tasas, que vienen desde marzo pasado, creemos que no hay demasiado espacio para recortes. Pienso que se van a mantener al menos por el próximo semestre.»
¿Qué pasará si alguna de las entidades líderes en el mercado «retail» se lanza a ofrecer tasas inferiores a las que hoy se ven en el mercado? Los entrevistados, en general, dijeron que sus políticas comerciales no están en función de las de sus competidores, pero reconocieron que de suceder esto no tendrán más remedio que revisar sus estrategias. Como siempre, será una cuestión de oferta y demanda.




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