«No nos interesa quedarnos con campos ni tractores», aseguró el presidente del Banco Nación, Horacio Pericolli, al término de una extensa reunión que mantuvo con dirigentes agropecuarios de Entre Ríos.
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Luego de tres horas y media de debate, el titular de la mayor entidad acreedora del agro se comprometió a no ejecutar campos hasta el 1 de marzo, día en que comienza a regir un plan de cancelación de deudas para el sector. En este sentido, el banco aseguró que procurará una nueva refinanciación que se adapte a la situación de cada economía regional. «Estamos muy contentos con los resultados de este encuentro», aseguró el presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), Martín Fagalde.
Además, Pericolli aseguró que se interrumpirán los pasos legales para no generar más deudas al productor y anunció que buscarán un sistema alternativo para los deudores que estén adheridos al plan de Reinserción Productiva. Dicho plan se aplicó en 1998 y estaba destinado a la refinanciación de pasivos con la compra de bonos a 20 años. Sin embargo, con la pesificación el plazo se extendió. Según datos del sector, sólo 8,7 por ciento de los deudores estaban al día con el plan.
«Destacamos la buena predisposición del Banco Nación, del Provincia y del Credicoop», dijo el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi.
La temperatura del campo comenzó a subir en los últimos días con los inminentes remates. Una de las provincias más calientes fue Entre Ríos, en donde se realizaron tres asambleas y ayer los productores de Chajarí habían tomado la sede local del Nación. En este contexto, los agricultores de todo Valle de Río Negro y de Neuquén presentaron un amparo conjunto para evitar las ejecuciones de sus chacras (ver Ambito del Campo).
En tanto, la semana pasada el Banco Nación anunció un plan de cancelación y reprogramación de deudas para productores agropecuarios que se encuentren en las categorías 3, 4 y 5 que regirá a partir del 1 de marzo del corriente año. El programa está destinado a aquellos productores que no pudieron cancelar sus pasivos dentro del régimen que venció el 31 de diciembre de 2001.
En los próximos días, un total de 220 mil hipotecas estaban pasibles de remates. Durante el año pasado el sector canceló 15 por ciento de su deuda de más de 6.000 millones de dólares de fines de 2001. El Banco Nación concentra cerca de 50 por ciento de la deuda del campo.