Los precios del petróleo se replegaron en Londres y Nueva York, en un mercado que espera la reapertura de un oleoducto canadiense dañado, cuya influencia sobre las reservas estadounidenses es limitada.
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En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en octubre terminó en 76,02 dólares, en descenso de 78 centavos en relación al martes.
En el IntercontinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento perdió 25 centavos a 78,91 dólares.
El mercado pasó la sesión en rojo, aunque terminó limitando sus pérdidas luego de la publicación del informe semanal sobre reservas petroleras en Estados Unidos.
En dos sesiones, el WTI perdió 1,17 dólares, y la diferencia con la cotización del Brent negociado en Londres (el "contango") se amplió nuevamente en beneficio de éste.
"A fines de la semana pasada, el oleoducto 6A de Enbridge estuvo cerrado (ndlr: jueves) luego de una pérdida. Ello redujo notablemente el contango, aunque éste volvió a ampliarse luego de la reparación del 6A y de expectativas (hasta el momento no confirmadas) de un retorno relativamente rápido a la actividad", explicaron analistas de Barclays Capital.
La baja registrada en los stocks fue de todos modos limitada, según el informe semanal del departamento de Energía estadounidense, aunque las cifras toman en cuenta solamente dos días sin oleoducto.
"Pese al cierre, no hubo baja pronunciada de los stocks, por el contrario, se redujeron menos que el promedio", señaló el analista Antoine Halff.
Según el DoE, los stocks de crudo retrocedieron 2,5 millones de barriles la semana pasada, cifra conforme a las previsiones de los analistas interrogados por la agencia Dow Jones Newswires.