22 de noviembre 2005 - 00:00

El precio de Chávez

A cambio de las inversiones múltiples que prometió, hasta ayer Hugo Chávez sólo pidió una cosa: que Néstor Kirchner se comprometa a ser su padrino de ingreso en el Mercosur, lo que el argentino aceptó. Saben ambos presidentes que no será posible, por cuestiones comerciales y de tiempos, que esto suceda en la próxima cumbre de diciembre del bloque en Montevideo y que el proceso demandará varios años. Sin embargo, Chávez pidió ayer que se lo deje participar de los debates y que pueda tener la foto final con los cuatro jefes de Estado como uno más. Para el venezolano se trata de una necesidad política interna: quiere exhibirse en su país como un presidente integrado a un bloque mundial importante y apagar las acusaciones que le hacen la oposición y los empresarios sobre su aislacionismo internacional.

Hugo Chávez saluda al numeroso público reunido en Puerto Ordaz, donde se está realizando el encuentro con el presidente Néstor Kirchner en el que negocian importantes acuerdos entre los dos países.
Hugo Chávez saluda al numeroso público reunido en Puerto Ordaz, donde se está realizando el encuentro con el presidente Néstor Kirchner en el que negocian importantes acuerdos entre los dos países.
«Podemos avalar lo que pide Chávez. Quiere que desde la próxima cumbre de presidentes del Mercosur de Montevideo, de la segunda semana de diciembre, la foto final sea con cinco presidentes; los de la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y Venezuela. Y que además hacia adelante, en cada cumbre pase lo mismo, aunque Venezuela no pueda ser socio pleno del bloque.» Un ministro del gabinete de Néstor Kirchner, presente ayer entre los funcionarios que viajaron a Puerto Ordaz, explicaba los motivos de la cumbre de ayer. Según la fuente, la foto deseada por Chávez tendría para el caribeño un interés político interno que de alguna manera lo ayudaría para enfrentar un gran problema local: las acusaciones opositoras (partidarias y empresariales) de aislamiento internacional.

El dato no es menor, ya que tendría algún tipo de importancia porque tendrá que sortear elecciones parlamentarias el 4 de diciembre próximo.

La posibilidad de aceptar la voluntad chavista de tener el documento gráfico en la próxima cumbre presidencial fue ratificada ayer en Puerto Ordaz por Julio De Vido que, después del encuentro y con mucha diplomacia y ejerciendo funciones de canciller, dijo que el ingreso pleno de Venezuela al Mercosur tiene «un contenido político singularmente importante porque incorpora volumen en materia energética que no tiene» el bloque regional.

Horas después, en la conferencia de prensa y con Néstor Kirchner a su izquierda, Chávez fue directo y sin mayores preámbulos: «Ya podemos decirlo, Venezuela es miembro pleno del Mercosur». Anunció que una misión venezolana viajará a Buenos Aires en los próximos días para apurar el proceso. Minutos antes, y con más realismo, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Alí Rodríguez, declaró que Kirchner «se ha comprometido a dar el máximo apoyo a Venezuela para agilizar todas las negociaciones que se requieren para la incorporación como miembro pleno del país al Mercosur».

Lo que pide el socio caribeño al gobierno es que se avale el acuerdo comercial que en Montevideo firmará el Mercosur con Venezuela, que le otorgaría a este país un estatus diplomático de socio estratégico, un lugar más importante que el que tienen hoy Bolivia y Chile (miembros asociados), pero aún lejos del nivel de «socio pleno», de los cuatro fundadores del bloque.

• Requisitos

Para acceder a este punto, Venezuela necesitaría no sólo un proceso de adaptación arancelaria de no menos de 10 años (incluso más de 20 años, según los técnicos de carrera de la Cancillería argentina); sino que además este país debería renunciar a su pertenencia al Pacto Andino. Esta agrupación comercial incluye, además de Venezuela, a Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, y tiene una estructura arancelaria interna absolutamente incompatible con la del Mercosur.

En la reunión de ayer de los equipos económicos de los dos presidentes reunidos en Puerto Ordaz, conversaron esta imposibilidad, con el reconocimiento implícitode las limitaciones venezolanas. Parecía quedar claro que no habría integración inmediata plena de este país al Mercosur. Sin embargo, otros funcionarios, ligados al ala política presidencial, terminaron de comprender cuál es la intención inmediata de
Chávez.

Simplemente, el presidente que ayer actúo de anfitrión pretende que se lo considere, aunque sea de una manera figurativa y hasta diplomática, como el cuarto socio del bloque comercial;
en igualdad de intervención en los debates y con el mismo protagonismo que los jefes de Estado de los otros cuatro países.

La misión que tendrán ahora los argentinos, para poder ayudar a
Chávez, es convencer a los otros tres miembros del Mercosur de la aceptación del venezolano como compañero de debates y fotos, aunque no sea socio pleno del bloque. En la Cancillería argentina confían en que Lula da Silva y Vázquez podrían votar a favor del pedido argentino. Las mayores incógnitas están puestas en el caso de Duarte Frutos, hoy muy cerca del gobierno de los Estados Unidos y enemigo diplomático del ingreso de Venezuela al Mercosur.

Dejá tu comentario

Te puede interesar