"El tipo de cambio ha perdido competitividad"

Economía

La mayoría de los economistas coinciden en que durante el segundo semestre del año la economía argentina se va a recuperar. Una de las razones que impulsará el crecimiento económico la adjudican a la recuperación de la economía brasileña. Dante Sica, economista y titular de la consultora abeceb.com estima que ya comenzó la recuperación del vecino país y sus resultados positivos se empiezan a notar en la economía local. Sin embargo, sostuvo que el crecimiento de Argentina para este año "será muy bajo" en tanto que para el 2013 la perspectiva será mejor con un piso de la evolución económica del 3%. Respecto del tipo de cambio consideró que ha perdido competitividad y aseveró que la inflación tanto para este año como el próximo continuará ubicándose en torno al 22%. A continuación los tramos más salientes del diálogo mantenido con ámbito.com

Periodista: ¿Considera que se va a recuperar la economía de Brasil?

Dante Sicca: La economía de Brasil ya comenzó a recuperarse. A pesar de que la recuperación del segundo trimestre suena muy baja da la sensación que es un piso (el dato de segundo semestre mostro una recuperación del 0,5%). Los datos de demanda de este trimestre son muy fuertes, en especial la demanda de autos y esto ya aunque con cierto retraso comienza a impactar en la producción en la Argentina. Los pedidos de exportaciones para el último trimestre son mucho más fuertes de lo que han sido todo el año. Calculamos que el 3er. trimestre va a ser más fuerte el crecimiento y se estima que el 4to.trimestre contra el 4to.trimestre del año pasado va a ser arriba del 2,5 casi el 3%. Así que todas las perspectivas dan que el año que viene Brasil va a estar creciendo al doble de lo que crece este año.

P.: ¿Cuánto representa el crecimiento de Brasil a la Argentina?

D.S.: Es fuerte el impacto en el sector industrial, uno de los principales sectores que explican la variación de la industria es el sector automotriz con el complejo que lo acompaña. En el primer semestre la industria automotriz cayó casi un 16% y esto en gran parte fue por la caída de las exportaciones a Brasil. Si logramos recuperar la demanda de Brasil, el año que viene deberíamos estar produciendo la misma cantidad de autos que el año pasado o quizás un poquito más. La caída del 16% en el primer semestre de este año podría ser el valor del crecimiento en el primer semestre del año que viene o un poco mayor con lo cual le va a dar a la industria un piso de crecimiento muy importante.

P: ¿En cuánto cerrará este año el crecimiento de la Argentina?

D.S.: Va a ser muy bajo, estará entre un 1,3% y un 1,5% quizás un poquito más pero no mucho más que esto.

P: La construcción sigue sin repuntar. ¿Este caso obedece más a razones internas?

D.S.: En la construcción es todo interno. Hay dos factores fuertes en la construcción. Uno, este año la erogación en obra pública fue mucho menor, es mayor nominalmente que el año pasado, pero su tasa de crecimiento es por debajo de la tasa de inflación. La producción de las empresas que están en obra pública ha sido muy más baja que el año pasado. La segunda cuestión es que muchos de los pagos que se hacen son deudas atrasadas por lo tanto no hubo nueva producción. Otro de los problemas es que toda la construcción privada casi se ha paralizado en el primer semestre desde que esta el control cambiario. Hasta que el sector comience a acostumbrarse a las nuevas reglas de juego y a tratar de determinar mecanismos de ajustes para los valores de los inmuebles va a llevar un tiempo. Recién se podría empezar a ver una mejora en el sector de la construcción el último trimestre o entrando en el año que viene.

P.: Cómo ve al tipo de cambio. ¿Considera que esta retrasado?

D.S.: Es difícil decir si está retrasado o sobrevalorado porque básicamente estamos en una economía con desequilibrios y control de cambios. Hoy por hoy tenemos un tipo de cambio oficial que de alguna manera el Gobierno lo garantiza y se le vende a los importadores que autorizan. En tanto, el resto de los sectores están imposibilitados y recurren al mercado marginal. Como hay muchos pesos dando vueltas presionan sobre el tipo de cambio y hay una brecha cambiaria muy grande. Da la sensación que el tipo de cambio nominal, o el oficial con una devaluación del 10% y una inflación del doble en todos estos años ha perdido competitividad.

P: ¿En cuánto estima el crecimiento de la Argentina para el 2013?

D.S.: Dado el contexto externo y algunos factores internos nuestros datos ya nos dan un piso del 3% que quizás puede ser más. Va a depender mucho de las capacidades de crecimiento de la economía local, hay que considerar que es un año electoral donde el gobierno va a poner mucha expansión del gasto pero como la recaudación tiene ciertos límites de crecimiento o por lo menos va a seguir utilizando al Banco Central y esto va a impactar en la inflación. Por un lado, el crecimiento estará dado también por el impulso que el gobierno le va a dar a la economía vía el impacto fiscal aunque por el otro lado en parte puede ser erosionada por el proceso inflacionario.

P.: ¿A cuánto cree que podrá llegar la inflación el año que viene?

D.S.: Es muy difícil estimar porque va a depender mucho de la emisión monetaria pero es claro que no podemos esperar con crecimiento una inflación más baja que la de este año. Y, este año la estimación es que va a estar alrededor del 22% aproximadamente. Hay que fijarse las negociaciones salariales que este año se ubicaron alrededor del 24 al 25% con lo cual los salarios siempre le ganan unos puntitos a la inflación. Es decir esto da una idea de la inflación de este año con desaceleración de la actividad. El año que viene con un impacto de aceleración de la actividad no hay que esperar una inflación menor a la de este año.

P.: ¿Cómo ve la situación del Mercosur?

D.S.: Desde el punto de vista referido a los avances en materia económica los temas que hacían a la Unión Aduanera, etc. están congelados hace un tiempo. Hoy el Mercosur tiene una mirada mucho más de protección, de cerrarse a los mercados externos, y en especial el ruido que se ha generado entre los socios comerciales es muy fuerte. La relación Argentina- Brasil durante los primeros seis meses ha estado casi congelada. Las medidas que toma Argentina de manera unilateral, muchas veces sin siquiera avisar a sus socios comerciales donde los afecta. Por ejemplo, en el caso de Uruguay donde todas las medidas respecto al turismo les afectan de alguna manera genera un cierto malestar y rispideces en las relaciones.

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