Las subas con volúmenes crecientes y las bajas con montos que se reducen. Esta es una de esas reglas no escritas que suelen confirmar la presencia de un mercado alcista o bajista. Pero como toda regla del mercado, en el fondo no es más que uno de los miles de indicios que se pueden utilizar para tener alguna idea de dónde estamos parados. Que ayer el mercado haya retrocedido no sorprendió a nadie. Que el volumen haya disminuido, tampoco. El problema es la magnitud en que lo hizo. Frente a una baja de 0,94% en el promedio industrial que quedó en 11.070,24 puntos, y una merma de 0,71% en el NASDAQ, tuvimos volúmenes de apenas 1.062 millones en el NYSE y 1.768 millones en el mercado electrónico. Esta mezcla de baja de precios con bajo nivel de actividad fue utilizada por algunos para afirmar que el rally de las cuatro ruedas anteriores carecía realmente de sustentación. Sin muchas noticias positivas a la vista, según ellos, el mercado podría quedar encerrado dentro de un rango limitado hasta que surjan noticias relevantes. La mayor merma que tuvieron ayer las Blue Chips se justifica en la advertencia de dos de los componentes del Dow, el J.P. Morgan Chase y Hewlett Packard, sobre una posible disminución en las ganancias futuras. Si bien en un principio el NASDAQ pareció ser capaz de resistirse a las implicancias en el aviso de HP, poco después del mediodía, la mayor parte de los inversores pasó a considerarlo como algo negativo para el sector tecnológico. Otra de las Blue Chips que tampoco tuvo un buen día fue Philip Morris, que recibió una sentencia que la obliga apagar u$s 3.000 millones en daños a un fumador, la mayor compensación jamás dada en la historia del tabaco. Seguramente la medida será apelada, pero al mercado del "after hours" no le gustó. A las petroleras, entretanto, no les fue mucho mejor, luego que el anuncio de un incremento de inventarios anunciado por el API diera pie a especulaciones de mayores caídas en el precio del crudo. Un papel que tuvo nerviosos a muchos inversores, a pesar de cerrar en suba, fue Intel, que hoy luego del cierre de las operaciones dará un informe preliminar sobre sus ganancias del trimestre que termina a fin de mes. Las declaraciones de Laurence Meyer afirmando que aún no se ven señales de que la economía esté mejorando no hicieron sino poner aun más intranquilos a muchos inversores. Mirando para atrás, casi se puede afirmar que la baja de precios experimentada ayer por las acciones fue menor a las malas noticias que se conocieron. Lo que deberá analizarse a partir de hoy es el ascenso al Comité Financiero del Senado de Paul Sarbers, no sólo uno de los hombres más preparados para el puesto, sino también uno de los mayores críticos de Alan Greenspan.
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