26 de enero 2006 - 00:00

Empresa pide bloquear exportaciones de soja

Monsanto Company le pidió a la Aduana de España que incaute cargamentos de harina de soja provenientes de la Argentina para determinar si contienen la tecnología Roundup Ready (RR) desarrollada por la firma.

Un embarque de la empresa Dreyfuss fue detenido en el puerto de Bilbao y luego otro en Santander, España, como parte de la estrategia de Monsanto para que le reconozcan el pago de la tecnología aplicada a su soja RR.

«Monsanto no tiene otra opción que asegurar la protección de sus derechos y, por lo tanto, tomar acciones legales, embarque por embarque, para reclamar compensaciones», dijo la firma pionera en biotecnología, con sede en Saint Louis, en un comunicado.

Desde hace más de dos años, Monsanto viene reclamando al gobierno argentino un nuevo sistema de cobro de regalías por su soja RR.

En junio del año pasado, Monsanto presentó demandas legales en Dinamarca y en Holanda contra importadores de soja argentina que contenía la tecnología RR para hacer valer sus derechos de patente en esos países. Dicha acción fue consecuencia de largas negociaciones que fracasaron indefectiblemente a la hora de firmar un acuerdo consensuado entre los diferentes eslabones de la cadena. De hecho, la extracción de muestras se llevó a cabo en España, ya que se considera que la Justicia de dicho país es más «dura» y ágil.

La filial de la Argentina emitió ayer también su opinión y dijo que «durante este largo proceso, si bien hubo consenso sobre determinados principios, las partes no pudieron llegar a un acuerdo hasta el momento para la definición e implementación de un sistema. Así, a pesar de llevar más de dos años de conversaciones, continúa irresuelto un importante tema para el sector, el cual no solamente incluye el reconocimiento por el uso de germoplasma, sino también por la tecnología RR en soja, la cual ha generado en los últimos diez años beneficios anuales por más de $ 1.000 millones de dólares y mayores posibilidades de oferta a los clientes europeos».

Desde la producción, el analista
Daniel Asseff, de Coninagro -una de las entidades del campo que presentaron una propuesta meses atrás, la que incluía el pago de la tecnología tanto en el grano como en la semilla-, indicaba ayer: «Esto no ayuda para seguir una negociación que se estuvo llevando a cabo hasta diciembre. Es un trabajo que venimos realizando en forma conjunta, pero estas acciones de Monsanto sólo alejan cada vez más las posiciones». El economista agregó: «Este es un problema de la Argentina y debe resolverse puertas adentro. Hay que reconocer la tecnología y definir una forma de pago».

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