Los empresarios se reunirán el martes próximo para consensuar una posición común respecto de la discusión salarial en la Bolsa de Comercio. Será 24 horas antes del encuentro con el sindicalismo para fijar el nivel del salario mínimo, en el marco de la convocatoria efectuada por el Ministerio de Trabajo. «Todavía existen posiciones distintas sobre el impacto que podría tener un aumento del salario mínimo, de acuerdo al rubro empresario que se trate», explicaba ayer un representante de la Unión Industrial Argentina.
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Aunque no se habló abiertamente durantela discusión de ayer, entre los empresarios circuló una cifra (que incluso fue escrita en algunos documentos de trabajo) que sería razonable para fijar como nuevo salario mínimo, actualmente en $ 350. Lo estimaron en $ 424, que surge de incorporar un aumento de $ 74 de forma remunerativa, a lo que luego habría que deducir las cargas sociales. En definitiva, para el empleado el nuevo salario mínimo «de bolsillo» se ubicaría en $ 400.
Básicamente, algunos sectores (bancos, comercio y agro) temen que el incremento termine generando un aumento de categorías más altas en la escala laboral, lo cual tendría un fuerte impacto en los costos. «No hay que confundir los básicos de convenio con esta discusión sobre el salario mínimo», explicó un asesor laboral que estuvo presente en el encuentro de ayer.
Para la reunión, que se realizará el miércoles dentro de la Comisión del Salario, fueron nombrados ocho representantes del sector empresario (y otro tanto por los sindicalistas): estarán Daniel Funes de Rioja y Horacio Martínez por la UIA; Ovidio Bolo ( Supermercados); Carlos Wagner ( Construcción); Carlos Heller (Federación de PYME), Adelmo Gaby (Bolsa de Comercio); Osvaldo Cornide (CAME), y Jorge Alvarez (Empresas de Servicios).
Tras la reunión de ayer, se observaba un cauto optimismo entre los representantes de empresas. Todos destacaban el papel que había jugado la CGT en la discusión: «La verdad es que no vinieron con ninguna cosa extraña y reconocen que la situación del salario deber revertirse de a poco. Aquí no hay milagros», detalló Manfredo Arheit, uno de los representantes del grupo Industriales dentro de la UIA.
Por su parte, Cornide especificó que el de ayer «fue un encuentro más bien simbólico, en donde no se discutió específicamente la cuestión salarial, que quedó para la semana que viene». El, junto a Jorge Brito ( titular de la Asociación de Bancos de Capital Argentinos) y Mario Raiteri (Coninagro) tuvieron que abandonar la discusión al efectuarse un cuarto intermedio poco después de las cinco de la tarde.
Por su parte, Gaby destacó que «si bien existen algunas posturas distintas entre los empresarios, no son tan grandes como para no ponernos de acuerdo y llevar una idea clara al encuentro del día siguiente».
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