10 de mayo 2005 - 00:00

Empresas dicen que ya falta gas y que exportarán menos

La crisis energética ya afecta la actividad industrial, y empiezan a registrarse los primeros cortes en el suministro de gas. Ayer, el sector de aceites industriales señaló que el gobierno comenzó a reducir la provisión de gas, lo que duplicará sus costos de producción.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) señaló que este año el recorte de energía comenzó antes de la llegada del invierno, lo que los obligó a comprar fueloil, un combustible más caro que el gas, para poder mantener sus plantas en operación.

Para CIARA, organización que agrupa a los principales procesadores de aceites y harinas derivadas de la soja del país, la escasez de gas podría «mermar las ventas al exterior de nuestras materias primas industrializadas».

«Tales desventajas seguramente serán aprovechadas por nuestros competidores, los que en algunos casos, como China, que hoy son compradores de nuestros aceites, en lugar de adquirirnos productos industrializados, nos comprarán granos en su estado natural, para industrializarlos ellos», agregó.

Estos son los puntos principales del comunicado de CIARA:

• Hacemos saber que algunas empresas ya han sido afectadas por los cortes de gas a la industria cuando aún estamos en otoño, no llegó realmente el frío -sólo hubo 2 días fríos-, y ya comenzaron los problemas.

• Las autoridades públicas sostienen que se respetan los contratos ininterrumpibles; pero esos contratos no están al alcance de las industrias porque los productores y/o distribuidoresno pueden garantizárselos.

• Ese hecho hace prever que este invierno -salvo que las temperaturas no sean bajas y llueva, lo que no depende de voluntarismo alguno- venga acompañado de una importante falta de suministro de gas a las industrias, lo que para nuestro sector implicará un aumento de costos -en forma directa- de un 200%, a lo que hay que agregar las inversiones improductivas a fin de poder reconvertir los sistemas a «gasoil», cuestiones de seguridad y almacenaje para dicho combustible alternativo, además de los tiempos perdidos por cuestiones de logística y no encontrarse los proveedores de «gasoil» en condiciones de poder abastecer a todas las empresas que lo requieran.

• Varias firmas están realizando nuevas plantas o ampliando las existentes, lo que inevitablemente llevará a un mayor consumo de gas, o en su defecto estaremos ante inversiones costosas e improductivas.

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