27 de marzo 2003 - 00:00

En Francia la economía crecerá 0,6% por guerra

Disminuyó el francés Instituto Nacional de Estadística la previsión de 1% de crecimiento de la economía francesa para el primer semestre. Es porque el aumento de los temores ligados al conflicto en Irak pesa en los gastos de hogares y empresas, dijo el instituto.

La economía francesa crecerá un 0,6 por ciento en el primer semestre, en lugar del 1% proyectado hace tres meses, ya que el aumento de los temores ligados al conflicto en Irak pesa en los gastos de hogares y empresas, según el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).

El Producto Interior Bruto (PIB) de Francia crecerá un 0,3% en el primero y otro tanto en el segundo trimestre, frente al 0,4 y 0,6%, respectivamente, pronosticados en diciembre, agrega el informe trimestral de coyuntura del instituto divulgado hoy, que pone el acento en las "fuertes incertidumbres" predominantes.

El INSEE también ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para la zona euro a un 0% en el primer trimestre (con un -0,1% en Alemania), y a un 0,2% en el segundo, frente a un 0,5% en el conjunto del primer semestre pronosticado en diciembre.

El comportamiento del consumo de los hogares franceses, más dinámico, explica el diferencial de crecimiento con el resto de la zona euro, explicaron los economistas del INSEE ante la prensa, que excluyen una recesión en Francia en la primera mitad del año.

Aún así, el consumo -que en 2002 fue el único puntal del crecimiento en Francia- tiende a ralentizarse: se atenúa el efecto de las subidas pasadas del poder adquisitivo, se degradan las anticipaciones de los hogares y las empresas observan un compás de
espera, en medio de las incertidumbres ligadas al conflicto iraquí.

Por tanto, el primer trimestre acaba con la confianza de los agentes económicos "debilitada", según los economistas del INSEE.

Para el segundo trimestre, basan su hipótesis de crecimiento en Francia en que las anticipaciones de las empresas dejen de bajar antes del verano, partiendo del guión de lo que ocurrió tras la primera guerra del Golfo Pérsico, en 1991.

Los precios del petróleo se estabilizarían en torno a 30 dólares el barril, la inflación alcanzaría un alza interanual del 2,2% en junio y el paro llegaría a un 9,3% a finales de ese mes (dos décimas más que en enero), según el guión barajado.

Si la guerra lanzada el pasado día 20 se prolonga más allá del 1 de mayo es más difícil que se cumplan las previsiones, señalaron los economistas, que no prevén una recesión sino más bien un deterioro progresivo.

Uno de los economistas, Xavier Bonnet, consideró que los pronósticos del instituto para el primer semestre no son incompatibles con un crecimiento del PIB del 1,3% para todo 2003 previsto por el Gobierno de Jean-Pierre Raffarin, tras el 1,2% de 2002.

El INSEE considera que el entorno exterior es poco propicio para la zona euro en el primer semestre.

El precio del petróleo pesa en el poder adquisitivo, el crecimiento económico en Estados Unidos y el Reino Unido en el primer semestre será inferior a su potencial, y la competitividad de las exportaciones europeas está penalizada por la depreciación del
dólar ante el euro (un 20% en 2002).

El instituto prevé la estabilización del tipo de cambio a en torno 1,08 dólares por euro en el primer semestre.

Una fuerte depreciación adicional del dólar sería muy costosa, con el tiempo para el crecimiento de la zona euro y más perjudicial que el alza del petróleo. Pero, de inmediato, el principal riesgo radica en un nuevo descenso del consumo de los hogares.

En Francia, una de las claves de la evolución de la economía en los meses venideros serán las existencias de las empresas, que están a un nivel "anormalmente" bajo tras ocho trimestres consecutivos de reducción.

El fuerte deterioro de la moral de los industriales este mes ha marcado "el paroxismo" de una actitud de espera, según el INSEE, que prevé una tenue reactivación de la actividad de las empresas en el segundo trimestre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar