30 de octubre 2001 - 00:00

Economía endurece la negociación con bancos

El diálogo del gobierno con los bancos quedó virtualmente cortado tras la falta de acuerdo en la renegociación de la deuda de las provincias. La falta de convocatoria a nuevas reuniones refleja que el gobierno optó por endurecer su postura con el análisis de medidas unilaterales respecto a cómo resolverá sus problemas de financiamiento. Sólo hubo un breve contacto ayer del secretario de Finanzas Daniel Marx, que se reunió con dos representantes de entidades locales.

Ante la incertidumbre generalizada en los mercados, la jugada de Domingo Cavallo, pasa por anunciar directamente el canje de la deuda de las AFJP -ya estaba virtualmente cerrado-y presionar -amenaza de no pago incluida-, a las entidades a que hagan lo mismo con la deuda de las provincias.

Se insistiría con la propuesta final que se había consensuado parcialmente con las AFJP. Es decir, el reemplazo de los actuales bonos Pagaré (que rinden cerca de 25% anual) por un nuevo título con menor tasa y que capitalice totalmente los intereses, por lo menos durante los primeros tres años. El nuevo bono tendría un plazo de diez años y se establecería un techo para una posible suba de las tasas.

Por otra parte los bancos comenzaron las primeras conversaciones para refinanciar la deuda con las provincias. Ante el fracaso del diálogo de Economía con los gobernadores, ahora comenzaron las negociaciones directas, sin intermediación del gobierno. La propuesta de los bancos ya es conocida: rebajan las tasas a 7% anual hasta fin de año y a 10% anual en 2002, y capitalizan la diferencia de intereses.

Al mismo tiempo, y mientras los mercados pronunciaban su caída, en el Palacio de Hacienda intentaban esbozar la propuesta para el canje de deuda internacional que se intenta realizar. Todavía está en duda cómo se puede utilizar la garantía de la recaudación de impuestos para el nuevo bono que se ofrecería a los inversores.

Posibilidades

Existen dos alternativas al respecto:

· Un nuevo título con una cláusula que directamente garantice el pago del capital con la recaudación impositiva.
Sería una cobertura similar a la garantía de coparticipación que tienen los bancos que le prestan a provincias. «Si el gobierno acaba de incumplir con el envío de las transferencias a las provincias, cómo pueden pedir ahora que creamos en este tipo de estructura», se quejaba un importante banquero ayer por la tarde.

· La otra posibilidad es que el nuevo bono no tenga garantías especiales, pero pueda utilizarse para el pago de impuestos.
Este tipo de instrumento se utilizó para la colocación del Fondo Patriótico y fue el mecanismo que los bancos aceptaron con menor reticencia.

Cavallo está dispuesto a soportar que las calificadoras de riesgo pongan a la Argentina en la categoría de
«default selectivo» en lo que respecta a la deuda. Esta calificación, explican, sólo se prolongaría durante el período que dura la oferta de canje. Una vez finalizada la operación, los nuevos bonos vuelven a ser calificados, generalmente con una nota similar o incluso superior a la que tenía el país antes del evento.

Pero, en el fondo, no se desconoce que para los inversores internacionales la única garantía válida que se puede ofrecer es la de los organismos multilaterales. El problema es que la decisión del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo puede demorar bastante tiempo más que el que precisa la Argentina.

Por ahora, sólo el FMI comprometió u$s 3.000 millones -no de rápida disponibilidad-pero con el BID y el BM sumarían garantías por un total de u$s 8.000 millones
. Pese a tratarse de una suma significativa en Wall Street consideran que es insuficiente para avanzar con la emisión de bonos por sumas muy significativas.

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