Sector energético: entre la caída de la producción y la incertidumbre

Economía

Estiman que, en el caso del petróleo, se contrajo un 60% en abril y mayo. Además, analistas advierten que el barril "criollo" no alcanzará para impulsar la recuperación de Vaca Muerta.

El sector energético es, por diversos factores, uno de los más golpeados por la pandemia. Es que la demanda se desplomó a causa de las medidas tomadas para contrarrestar los efectos del coronavirus y la caída de los precios internacionales paralizaron las inversiones. Para cuantificar el impacto, la consultora Ecolatina estimó que durante los meses de abril y mayo la producción de petróleo se redujo un 60% y la de gas, un 20%. De cara al futuro, analistas coincidieron en que la instauración del barril “criollo” no alcanzará para paliar las pérdidas.

“Efectivamente, el energético es uno de los sectores más afectados. Y estamos hablando de algo que en otro momento podría haber sido un motor para la recuperación, pero en este contexto va a quedar muy lejos”, analizó ante este diario Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, quien aclaró: “En lo que se refiere a la producción local, va a tener mucho que ver con la dinámica de la economía. Si la economía se reactiva -algo que no vemos factible en el corto plazo-, el movimiento general se reactiva, entonces va a haber una mejora. En relación a Vaca Muerta, la crisis internacional le afecta mucho. ¿Esto qué quiere decir? Que con la inestabilidad que hay a nivel internacional, por más barril criollo que haya, vemos muy lejana la posibilidad de que lleguen nuevas inversiones para desarrollar los yacimientos”.

En el mismo sentido opinó el ex secretario de Energía y director del Instituto Mosconi Jorge Lapeña: “La caída es muy importante, porque la cuarentena deja a la gente en las casas y deprime la economía, no sólo de Argentina, de todo el mundo. Entonces tenés una depresión muy importante en el mercado del crudo y del gas natural. Y esto es lo que lleva a la caída de la producción, de la demanda y de los precios. Dicha caída, está potenciada por las desavenencias de la OPEP, que generaron una baja más abrupta de los valores”.

“La primera víctima de la pandemia es Vaca Muerta, que no puede funcionar con un barril a menos de u$s50. Así es que el proyecto estrella del país, se estrella. Es como si la soja, nuestro proveedor principal de dólares, no pudiera funcionar con menos de u$s500 la tonelada”, subrayó Lapeña, quien remarcó: “En cuanto al barril criollo, si se produce a u$s45, ¿se puede colocar en el mundo? Con los precios actuales, la respuesta es no”.

Días atrás el Instituto Mosconi publicó su informe sobre la producción de hidrocarburos de marzo, en el que se empezaban a notar las caídas en lo referente al petróleo convencional (-4,4% interanual) y gas (-2,1%). De todas formas, lo más relevante es el impacto que tuvieron los primeros once días de la cuarentena (del 20 al 31 de marzo), en las ventas de naftas y gasoil: cayeron en el mes un 22,7% interanual. Fuentes privadas sostuvieron a este medio que, en la parte más rígida de la cuarentena, la demanda se desplomó un 70%.

Empresas

Las empresas del sector también se vieron afectadas por la coyuntura. Días atrás Fitch Ratings anunció que, debido a las implicancias del coronavirus en el país, bajó las calificaciones de 14 compañías. Dentro de los sectores que más mermas sufrieron –junto al desarrollo inmobiliario, construcción y consumo masivo- se encuentran las compañías de petróleo y gas. “En el sector energético, los emisores afectados son los relacionados al Upstream, cuya afectación de negocio es elevada debido a la caída de precios derivados de una menor demanda global y local en el contexto de la pandemia”, remarcó el informe.

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