25 de febrero 2003 - 00:00

Escándalo de Ahold (dueña de Disco) golpeó en los mercados

El mayor escándalo financiero de Europa involucró a una empresa de la Argentina. Ahold, la cadena de supermercados holandesa propietaria de Disco, admitió haber fraguado sus balances presentando utilidades mayores que las que tenía en subsidiarias de Estados Unidos. La auditoría también investiga la falta de transparencia en las operaciones de Disco. Directivos holandeses ayer estaban en Buenos Aires. El escándalo le costó la renuncia al presidente de Ahold en Holanda y afectó a todas las Bolsas de Europa.

Amsterdam, Nueva York y Buenos Aires fueron epicentro ayer del escándalo financiero mundial que derrumbó las Bolsas de Nueva York y Europa. En un episodio que recuerda los casos Enron y WorldCom, las acciones de la segunda cadena de supermercados de Europa, el grupo holandés Ahold (propietario de la cadena Disco), cayeron más de 60% en Wall Street y Amsterdam. Los bonos de las obligaciones negociables de Disco, es decir su deuda externa, perdieron 10 dólares (12%) por cada lámina de 100.

Los holandeses admitieron que inflaron sus balances con ganancias inexistentes por u$s 500 millones en Estados Unidos. La auditoría externa, además, duda de la transparencia de la compra de las acciones remanentes de Disco en poder de su ex socio el Banco Velox.

Oficialmente, la compañía holandesa informó que está investigando la legalidad de ciertas transacciones de supermercados Disco. Pero no quisieron dar cifras, porque dicen que no terminaron de investigar. Según el informe de la auditoría, en la Argentina se han «descubierto ciertas transacciones que son cuestionables».

En julio pasado, Ahold compró la participación remanente de su socio en Disco, el Banco Velox, después de que la entidad fuera suspendida por el Banco Central. El grupo holandés debió hacerse cargo de las deudas de Velox que estaban garantizadas con las acciones de Disco. Esa deuda era en dólares tomada durante la convertibilidad. Ahora Disco factura en pesos a un tipo de cambio de $ 3,2 por cada dólar. La deuda de Velox sumaría u$s 540 millones que ahora debe pagar el grupo Ahold. La unión de Ahold y Velox comenzó en 1998 cuando compró la mayoría de las acciones de Disco y de la cadena de supermercados chilena Santa Isabel. Velox se quedó con 36% de las acciones en aquella oportunidad. Supermercados Disco tiene 17% de participación de las ventas hechas por supermercados en la Argentina.

América latina en conjunto provee apenas 4% de las ganancias mundiales de Ahold, mientras Estados Unidos aporta 60%. Las acciones del grupo holandés que factura u$s 14 mil millones cada año, tienen fuerte impacto en las Bolsas del mundo a tal punto de que ayer, junto a las malas noticias del conflicto con Irak, fue la protagonista del derrumbe de Nueva York y Europa. Los inversores están muy sensibles después de los escándalos de Enron y WorldCom, empresas que ocultaron pérdidas a sus accionistas en sus contabilidades y luego debieron ir a la quiebra. Esos sucesos les habían costado el año pasado los puestos a altos directivos de la Stock Exchange Commision (SEC), el organismo que cuida la transparencia de Wall Street.

Ayer Ahold se sinceró y dijo que sus ganancias en 2002 habrían sido «significativamente más bajas» de lo que se esperaba debido a que exageraron las utilidades de su unidad de servicios de alimentos en Estados Unidos (US Foodservice) en 2001 y en 2002. El error no fue menor: admitieron que sus ganancias pueden ser u$s 500 millones menos que las anunciadas. Esta información creen que fue usada por algunos directivos para vender con anterioridad acciones a un precio mayor del que realmente hubieran tenido de haberse conocido la verdadera situación de la empresa.

El grupo es muy fuerte en Estados Unidos donde opera 1.600 locales en la costa este del país, pero también es el segundo en catering a restoranes, hoteles, instituciones de cuidados de la salud e instalaciones deportivas. Además tiene las franquicias de Stop & Shop y Giant en Estados Unidos, así como de la líder de los supermercados holandeses Albert Heijn.

Hasta ahora el fraude le costó el puesto al presidente ejecutivo de la compañía, Cees van der Hoeven, y al presidente financiero, Michael Meurs, el llamado a suceder en poco tiempo a Van der Hoeven. Meurs está considerado un directivo brillante y era la gran esperanza del grupo para esta etapa cargada de dificultades con venta de empresas y reducción de gastos para pagar su enorme deuda de u$s 12.000 millones.

En la Argentina trascendió que cuatro directivos de Disco están por abandonar el cargo, al tiempo que para diseñar la estrategia de comunicación llamaron inmediatamente al anterior director de relaciones institucionales.

• Reunión

Los directivos de Disco estuvieron reunidos ayer para elaborar un comunicado donde dicen que los hechos de Estados Unidos «son totalmente desvinculados» de la Argentina. Admiten que están analizando la contabilidad de Disco, pero adelantan que no encontrarán problemas ya que fueron auditados anteriormente en la Argentina.

Las acciones de Ahold cerraron en la Bolsa de Amsterdam con una caída de 63,03 por ciento, a 3,59 euros, mientras que sus ADR en Nueva York cayeron 61%, a 4,15 dólares. El promedio de la Bolsa de Amsterdam bajó 5,4%, mientras el Dow Jones perdió casi 2%. Madrid se anotó con bajas promedio de 1,5% similar a la de la mayoría de las Bolsas europeas.

Algunos de los accionistas de Ahold, con participaciones superiores a 5%, como el grupo financiero holandés Fortis y las aseguradoras ING y Aegon vieron caer sus papeles.

En noviembre, Ahold anunció un plan de reestructuración de tres años para deshacerse de inversiones no esenciales para reducir su deuda de u$s 12.000 millones. El ajuste empezó con la venta de la participación de 97% por ciento de la cadena chilena de supermercados Santa Isabel al conglomerado chileno Cencosud.

Después anunció que dejaría de lado tres subsidiarias: la sueca ICA Ahold, la estadounidense Jeronimo Martins y Disco. Esta sería una manera de disimular pérdidas en los balances, ya que contabilizaron parcialmente los datos de esas empresas.

El fraude contable es el mayor detectado en un grupo europeo.

Te puede interesar