La semana próxima, el jueves 9, empieza la desregulación total delmercado telefónico, estimándose en medios oficiales que unas 6 o 7 empresasentrantes empezarán a ofrecer servicios a partir de esa fecha. La mayoría deesos prestadores nuevos competirá en el segmento no residencial, por lo menosen la primera etapa.
La aparición de nuevos operadores intensificaría la competencia en unmercado que desde marzo, y sobre todo en los últimos meses, viene mostrando unatendencia al cambio de prestador superior a los estándares mundiales.
Mientras en promedio,en los países donde hay competencia telefónica seadvierte un índice de 3 por ciento de cambios, en la Argentina se está rozando10 por ciento mensual.
Desde que empezó la presuscripción, en agosto del año pasado, se estimaque 3,8 millones de líneas telefónicas (no sólo de domicilios, sino también deempresas u organismos del Estado, por eso se habla de líneas) cambiaron deoperador. Pero se estima que dentro de ese número, que es un total, hay unporcentaje que cambió más de una vez. Es decir, pasó de su prestadororiginal a otro, y de éste a un tercero o volvió al primero.
Tres prestadores
Lo llamativo es que esta inusual movilidad, incentivada por un trabajocaso por caso que a veces resulta cansador para el público, se produjo con sólotres prestadores en competencia: Telefónica, Telecom y Movicom, ya que CTI, lacuarta empresa habilitada para dar telefonía en todo el país desde noviembredel año pasado, recién se lanzó a la presuscripción hace diez días
La desregulación implica, además de la continuidad de la presuscripción,el llamado sistema multicarriers, por el cual un usuario, marcando determinadoprefijo, puede encaminar una llamada de larga distancia por cualquierprestador. Este esquema tiene todavía muchos aspectos legales no resueltos porlo que se espera una resolución de la Secretaría de Comunicaciones, estimándoseque aunque la reglamentación termine saliendo la semana próxima, igualmente senecesitarían tres meses para que las empresas, sobre todo las de celulares ylas entrantes, estén en condiciones de ofrecer la alternativa.
El sistema multicarriers daría la posibilidad al usuario residencial deacceder a las ventajas de la mayor competencia aunque también suscita fuertesdudas y cuestionamientos, sobre todo en lo que se refiere a la cobrabilidad(ver aparte).
En cambio, las empresas entrantes dirigirán su oferta de servicios alsegmento corporativo. Voceros de AT&T dijeron que la semana próxima haránsu lanzamiento en la Argentina, destinado a las grandes empresas, profesionalesy PyMEs, prometiendo un «novedoso esquema» de precios.
Por su parte, Metrored, que ya opera transmisión de datos y servicios devalor agregado, anticipó que desde el 9 ofrecerá también telefonía local ylarga distancia en el micro y macrocentro y otras áreas de la Capital Federal.
Esta empresa, que tiene actualmente unos 400 clientes corporativos, dijoque su objetivo es convertirse en «full service provider», es decir ofrecer unpaquete completo de datos, valor agregado y telefonía.
Tarifa plana
En cambio, por ahora sólo parece perfilarse CTI como nuevo competidorpara el segmento residencial. Esta empresa acaba de salir a ofrecer parateléfonos fijos una tarifa plana para la larga distancia nacional einternacional, igual para todos los horarios y todos los días de la semana. Latarifa plana de 0,25 centavos por minuto es la misma para todos los destinos,con un consumo mínimo de 4,99 pesos por mes, y se ofrece en 40 localidades,incluidas Capital Federal y Gran Buenos Aires.
CTI lanzó además ayer una tarjeta prepaga que permite cargar el montodel plástico a una línea fija particular o comercial en todo el interior,independientemente de la compañía a que esté suscripta la línea.
En este caso, la tarifa también es plana, pero el valor del minuto varíasegún el precio de la tarjeta: a mayor precio, más barata la comunicación, perose cobra un cargo fijo por llamada igual a un minuto de comunicación.
Esta iniciativa anticipa que desde la semana próxima se podrán vernuevas modalidades para atraer clientes, aun desde las telefónicas históricas,Telefónica y Telecom, y que la mayor oferta podría generar nuevas rebajas enlos precios de larga distancia, por lo menos hasta que el mercado se depure yse estabilice, como ya ocurrió en otros países.
Los más beneficiados serán los grandes usuarios que son los que tienenmás incidencia de las llamadas de larga distancia en sus facturas.
También lo serán los usuarios radicados en las zonas de mayor consumodel país, empezando por algunas zonas de Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Lo que no variará, y al contrario podría tener subas, será el abono y elprecio de las comunicaciones locales, donde no habrá competencia por lo menospara residenciales y en el caso de empresas sólo la habría en el micro ymacrocentro.



