Estiman que la cuenta corriente cerrará con un superávit de más del 1% del PBI

Economía

Un informe elaborado por la consultora Ecolatina aseguró que el saldo positivo de la cuenta corriente en 2020 y en 2021 contaron con componentes extraordinarios para lograr un saldo positivo. Sin embargo, advierten que estas “ayudas” podrían no mantenerse en 2022, lo que deberá impulsar la necesidad de aumentar exportaciones para evitar un endeudamiento externo que incremento riesgos de una nueva crisis en la balanza de pagos.

Según explican desde la consultora económica en la primera mitad de este año la cuenta corriente exhibió un superávit externo de u$s3.300 millones (0,7% del PBI), mostrando un resultado favorable muy similar al de igual período del año previo en términos de divisas. Sin embargo, tres factores impulsaron este dato al alza.

En primer lugar, el turismo siguió prácticamente cerrado: la llegada de viajeros volvió a caer 89%, en comparación con la primera mitad del 2020 y estuvo 95% por debajo de igual lapso de 2019. “Por otra parte, el pago de intereses volvió a ser acotado, dado el nuevo perfil de la deuda surgido de la reestructuración. Esta alejó los pagos de capital en el tiempo y redujo la carga de intereses, dejándole menores vencimientos al Tesoro en el corto plazo” aseguraron.

Otro de los factores que señalan son el salto de precios de los commodities que terminó con términos de intercambio positivos para el país apuntalando el balance del comercio de bienes. Según el INDEC en los primeros seis meses hubo una ganancia por efecto de los precios de u$s4.200 millones.

En la segunda parte de este año, todos los factores que vienen ayudando a la cuenta corriente seguirán presentes. Por el lado del pago de intereses, la deuda externa del Gobierno Nacional sólo devengaría u$s1.700 millones. Por la cuenta de servicios, el turismo internacional sigue muy limitado y sólo se incrementaría hacia el cierre del año. Por último, en lo que hace a los bienes, los resultados del bimestre julio-agosto fueron muy positivos, con las exportaciones en máximos. Así, se espera que la cuenta corriente cierre el año con un superávit de más de 1% del Producto.

Sin embargo, las preocupaciones vuelven a aparecer mirando los números para el año próximo. Allí, desaparecerían las limitaciones al turismo y un potencial comienzo del tapering de la Fed (un giro hacia una política monetaria más contractiva en EE.UU.) podría revertir la mejora de los términos de intercambio. “Así, más temprano que tarde, de los tres factores que mejoraron la cuenta corriente este año sólo seguiría vigente la baja carga de intereses por reestructuración de la deuda (se proyectan u$s4.000 millones en 2022, un monto muy similar al de este año)”, explican desde la consultora. En tanto, aunque la facturación es récord, las cantidades exportadas no crecen a igual ritmo. En este sentido, y considerando que en los próximos años se incrementarán los pagos por la cuenta financiera, se destaca la necesidad de aumentar las exportaciones y mantener una cuenta corriente positiva. “Incrementar los volúmenes vendidos es la manera más sostenible de hacerlo y evitar un endeudamiento externo que incremente los riesgos de una nueva crisis de la balanza de pagos”, concluyeron.

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