Con retrasos y reservas, el nuevo plan sanitario para combatir la fiebre aftosa era terminado ayer por el Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA). Los puntos centrales, como ya adelantara Ambito Financiero, se basan en la vacunación masiva y en el establecimiento de barreras por regiones (por caso, patagónica y mesopotámica).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mientras el secretario de Agricultura, Marcelo Regúnaga, lograba protagonismo desde Economía con el anuncio de que la Unión Europea había liberado el ingreso de embarques de la carne argentina por un valor de aproximadamente 30 millones de dólares, desde el organismo sanitario se confirmaba que viaja hoy a Montevideo y el lunes a Brasil el presidente Bernardo Cané y Rodolfo Acerbi, coordinador del área de relaciones internacionales.
La noticia dada a conocer por Regúnaga alivia a los frigoríficos cuyas carnes habían sido bloqueadas cuando estalló la crisis de la aftosa. El Comité Veterinario Permanente de la Unión Europea dio el visto bueno para que toda la carne que había sido certificada hasta el 13 de marzo tenga entrada en Europa sin ningún problema. No obstante, la prohibición de ingresar carne certificada luego de esa fecha continuará hasta los próximos dos meses, cuando el comité veterinario vuelva a tratar el tema.
En tanto, las provincias perjudicadas por los controles sanitarios de otros estados, como Catamarca y La Rioja, preocupadas por mantener sus territorios libres de aftosa, reclamaron al gobierno nacional la eliminación de las «aduanas internas» para no perjudicar el comercio de carnes dentro del país. En una nota dirigida al secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Marcelo Regúnaga, el ministro de la Producción de Córdoba, Juan Schiaretti, solicitó que desde el gobierno nacional «se arbitren las medidas necesarias para evitar la recreación de aduanas internas».
Prohibiciones
La solicitud denuncia la actitud adoptada por las provincias de Catamarca y La Rioja que, en su afán por mantener sus territorios libres de fiebre aftosa, prohíben el ingreso de carnes faenadas en otros estados, donde se hayan certificado casos de esa enfermedad. Las disposiciones de las mencionados provincias afectan particularmente a la industria frigorífica cordobesa, principal abastecedora de los estados vecinos, con pérdidas que los empresarios estiman en 25 millones de pesos anuales, de prolongarse la situación. Por su parte el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, envió sendas comunicaciones a sus pares de Catamarca, Oscar Castillo, y de La Rioja, Angel Maza, reclamando la revisión de las medidas.
También los ganaderos e industriales de las zonas de producción de Santa Fe y Buenos Aires manifestaron su inquietud ante la posibilidad de que el ejemplo de catamarqueños y riojanos sea imitado por otras provincias, aumentando los perjuicios que ya sufre el sector por el cierre de los mercados internacionales.
Simultáneamente, el diputado nacional Guillermo Corfield (UCR-Entre Ríos) presentó un proyecto de resolución solicitando que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) implemente una «barrera mesopotámica» como «estrategia sanitaria regional» para destrabar el embargo impuesto por Brasil al ingreso de granos y frutas argentinas.
La Mesopotamia, junto con la Patagonia, son regiones libres de aftosa del país y sus productores e industriales de la carne reclaman ese reconocimiento al SENASA.
En los fundamentos de su proyecto, Corfield menciona la declaración de funcionarios y productores de las provincias mesopotámicas (Entre Ríos, Misiones y Corrientes) que la semana pasada se reunieron en Curuzú Cuatiá, Corrientes, para analizar la situación.
Recuerda que en esa oportunidad se reclamó una mayor participación de las provincias en el diseño del programa antiaftósico y que, ante la falta «de una política sanitaria nacional, es necesario establecer una propia para la región mesopotámica».