30 de agosto 2004 - 00:00

Fábricas de maquinaria agrícola se mudan a Brasil por incentivos

Fábricas de maquinaria agrícola se mudan a Brasil por incentivos
A pesar de que la facturación registrada en la Argentina por las ventas de máquinas agrícolas aumentó 61% en el segundo semestre del año en comparación con el mismo período de 2003, algunas empresas del rubro están comenzando a trasladarse a Brasil.

Los últimos datos oficiales no son suficientes para los industriales argentinos del sector, aunque demuestran que hay un alto nivel de demanda interna fundamentado en que en el segundo trimestre de 2004 se vendieron 6.064 unidades de maquinaria agrícola, mientras que en ese mismo lapso de 2003 se habían vendido 3.981.

Los hombres del sector coinciden en que en la Argentina aún falta apoyo del gobierno para que el sector siga creciendo porque no hay acceso al financiamiento, la regulación impositiva y aduanera obstaculiza negocios de ventas locales y de comercio exterior, y hay fuertes asimetrías dentro del Mercosur.

• Apoyo

Así comparan con la experiencia brasileña y explican que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva apoya a los industriales con importantes incentivos para la producción, que van desde la exención de impuestos estaduales hasta líneas de crédito con muy bajas tasas para que las fábricas se instalen, medidas que no encuentran en la Argentina y por las cuales algunas importantes empresas del sector ya se trasladaron a Brasil.

Desde la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA), su director ejecutivo, Manuel Dorrego, explicó a este diario que la decisión de las empresas de trasladarse a Brasil «responde básicamente a las muy favorables condiciones que se presentan para los fabricantes».


«A los industriales que se instalan en la región del Mato Grosso no sólo se les ofrece un terreno libre de impuestos, sino que reciben créditos muy fáciles de pagar, la mano de obra es mucho más barata que en la Argentina, y esto termina haciendo que los productos sean mucho más competitivos», señaló Dorrego.

Una de las empresas del rubro que ya decidió instalarse en el norte brasileño es Metalfor.
La fabricante de implementos agrícolas se encuentra desde hace tres años fabricando pulverizadores y fertilizadores en una planta de Ponta Grossa, cercana a la ciudad de Curitiba. «Ahora estamos construyendo otra, que será la planta madre», dijo el responsable de ventas en Brasil de Metalfor, Miguel Becchio. Esta se ubica en Rondonopolis (Mato Grosso), y la compañía pretende que comience a funcionar a fines de 2005 y que allí se encarguen de ensamblar equipos.

Según fuentes del Consejo Federal de Inversiones (CFI), el caso de una empresa que fabrica una parte de la máquina en la Argentina y la completa o ensambla en Brasil es el más común.

«Así puede acceder al mercado brasileño, que es diez veces mayor que el argentino y además tiene facilidades. No hay que olvidar que en Brasil hay financiamiento para quienes compren maquinaria nacional», explicaron.


Según los datos que manejan en el sector, en Brasil 90% de las compras de maquinaria agrícola se financia con créditos bancarios para capital nacional, por lo que tener presencia en ese país es imprescindible para entrar en el mercado.

• Interés

En Metalfor armarán 80% de la maquinaria en la Argentina y el resto será ensamblado y distribuido en la región desde Brasil, explicó Becchio. Y agregó que la idea de trasladarse a ese país surgió luego de que en 1998 participaron de una exposición de maquinarias. «Los brasileños se mostraron muy interesados en los productos argentinos porque son de alta calidad.»

Otra de las compañías que tienen previsto trasladarse es Pla SA, que abrirá hacia fin de año una planta en Porto Alegre.
La compañía ya está entrenando personal brasileño y pretende producir unas 50 máquinas por mes.

En la Argentina, según los datos que maneja la CAFMA, hay 410 compañías dedicadas a la producción de maquinaria agrícola. El año pasado, este sector movió cerca de mil millones de dólares.


Los últimos datos oficiales -que consideran cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos necesarios para la producción y cosecha de cereales y oleaginosas- muestran que en el primer trimestre de 2004, 62,4% de las ventas de maquinaria agrícola en la Argentina correspondió a máquinas importadas.

La tendencia de comprar productos fabricados en el exterior comenzó en 2003. En 2002, 63% de las ventas era de maquinaria fabricada en el país, pero en 2003 la proporción cayó drásticamente a 42%.

Aun con el alto nivel de importaciones en el rubro,
empresarios vinculados a la maquinaria agrícola creen que no será masiva la instalación de plantas en Brasil, sobre todo porque para las empresas más pequeñas los trámites de radicación son muchos, hay altos costos que pagar y deben adaptarse a una forma de trabajo muy diferente.

Dentro del mercado argentino, las expectativas de que suban las ventas son muy altas, ya que presentan un crecimiento sostenido desde 2002. La facturación en el segundo trimestre de 2004 fue 61% superior a la de igual período de 2003, y supera en casi 4 veces la del segundo trimestre de 2002.


En el segundo trimestre del año, fueron las cosechadoras las que tuvieron la mayor participación en el mercado con 35% de las ventas. Los precios de esas máquinas fueron 11% superiores en este período que en el mismo lapso del año anterior.

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