El gobierno prepara aceleradamente las metas fiscales (gasto y recaudación) y monetarias (emisión e inflación) que presentará a la misión negociadora del FMI que llega al país el miércoles. Fuentes del equipo económico confirmaron a este diario que habrá una revisión bimestral a los compromisos que asuma el país en este nuevo entendimiento con el organismo internacional.
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El viernes, el Fondo Monetario oficializó el envío de una misión al país para discutir el programa de corta duración, de sólo seis meses. Esto será después de que el directorio del organismo haga una revisión general a la economía el 8 de enero.
«El directorio tiene programado reunirse el 8 de enero para discutir las consultas con la Argentina en el marco del artículo IV de los estatutos», dijo David Hawley, portavoz del FMI. «Después de esa discusión, se espera que una misión viajará a Buenos Aires para discutir con las autoridades, en base a su pedido de un programa de corta duración», agregó.
Las consultas en el marco del artículo cuatro se llevan a cabo normalmente cada año con todos los 184 países miembros del FMI, para examinar el estado de la economía y las cuentas nacionales. En el caso de la Argentina, no se hicieron desde 2001 porque todo el año pasado fue consumido en negociaciones sobre un acuerdo contingente (stand by) que nunca se concretó.
•Decisión política
Más allá de las exigencias monetarias y fiscales que se determinen, todo apunta a que no habrá inconvenientes para la firma de un nuevo entendimiento. La decisión política de los integrantes del Grupo de los Siete obligó al staff del FMI a rever su férrea postura con la Argentina, lo que fue comunicado oficialmente hace dos semanas. Por ello es que aún está en duda de que para este nueva misión, Anoop Singh encabece la delegación y que nuevamente sea John Dodsworth el funcionario a cargo de cerrar las últimas conversaciones con la Argentina. La relación con los técnicos del FMI quedó deteriorada a la luz de esta imposición que les llegó del G-7 para firmar el entendimiento cuando en realidad no había ninguna intención, por lo menos ése era el ánimo de Anne Krueger (N° 2 del organismo), para efectuarlo.
Tal como anticipara este diario, habrá desembolsos del BID y del Banco Mundial a las pocas semanas de acordar con el FMI: servirán para poner al día al país con los atrasos que hay con aquellos organismos en los que ya las sanciones que se imponían al país se iban acrecentando con el correr del tiempo (ya regía la suspensión de cualquier tipo de desembolso).
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