Es una condición para que el directorio del FMI apruebe -probablemente el 22 de este mes- la revisión de las metas con la Argentina (y por lo tanto retornen los u$s 3.100 millones abonados el martes). Se trata del decreto con el que se designa formalmente a los bancos que acercarán la propuesta a los acreedores. No puede haber dilaciones y estará firmado antes del lunes próximo. Krueger lo incluyó como una tarea pendiente en el comunicado que difundió.
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