13 de julio 2007 - 00:00

Fiscal investiga a una caja de crédito

Se develó ayer cuál fue el destino del «ladrillo» de $ 100.000 que terminó en la bolsa que se descubrió en el placard del baño de la ministra Felisa Miceli. El dinero enviado por el Banco Central se dirigió a la cooperativa Cuenca, una pequeña entidad de la provincia de Buenos Aires (Villa Lynch) y una de las pocas cajas de crédito que subsisten en la Argentina.

Directivos de la entidad serán citados en las próximas horas por el fiscal Guillermo Marijuán para determinar «la ruta» del ladrillo y qué cliente lo retiró. Por lo pronto, trascendió que el hermano de la ministra, Horacio Miceli, no tiene cuenta en la entidad mencionada.

La funcionaria explicó al periodismo la semana pasada que los pesos encontrados se los había prestado el hermano «para una operación inmobiliaria». Ahora la Justicia investigará si efectivamente este dinero pertenecía o no al hermano de la ministra. Ya tienen por dónde empezar: los datos que surjan de la cooperativa Cuenca pueden ser claves para determinar quién retiró el dinero y en concepto de qué lo hizo.

La información sobre el nombre de la entidad destinataria del «ladrillo» se confirmó ayer tras la inspección ocular que el fiscal Marijuán realizó en el Banco Central. Fuentes de la autoridad monetaria aclararon que «no se trató de un allanamiento como se repitió durante toda la jornada». «El fiscal -agregaron- sólo pidió ver cómo es el procedimiento de empaquetamiento de los billetes y el envío a las entidades del sistema».

Marijuán concurrió a Reconquista 266 acompañado por su secretario y fue guiado en la inspección por el subsecretario de Medios de Pago, Guillermo Zúccolo. Este funcionario pasó por el Ministerio de Economía durante la gestión de Roberto Lavagna como subsecretario de Servicios Financieros, pero luego retornó al Central. Se trató, en realidad, de una extensión de la declaración testimonial que el propio Zúccolo había realizado el día anterior en la fiscalía. Pero, además de la explicación, Marijuán quiso comprobar de qué manera se efectúa el procedimiento de termosellado para empaquetar con material plástico los billetes.

El funcionario judicial concurrió con cinco testigos que estuvieron presentes cuando se descubrió el dinero en la bolsa en el Palacio de Hacienda. Frente a ellos se pusieron tres fajos distintos. Cuatro reconocieron el que había sido empaquetado por el BCRA (además lleva un fajo con la inscripción «Bco. 30», la nomenclatura que se utiliza para los fajos que arma el Central). Los otros dos pertenecían a una entidad bancaria y a la Casa de Moneda.

  • Tamaño pequeño

    «Cuenca» es una entidad de la provincia de Buenos Aires que funciona desde la década del 80 y tiene un tamaño pequeño: apenas cuenta con 737 cajas de ahorro abiertas y 450 plazos fijos. Sus principales accionistas son Teodoro Londner (16,41%), Salomón Garber (16,38%) y Miguel Rutenberg (15,7%, que además es el presidente de la entidad).

    Además de ellos, el fiscal también pediría que declare el tesorero de la institución, José Luis Azubel, quien además posee 12,95% de participación.

    Ellos serán los que podrán dilucidar si Horacio Miceli en algún momento retiró ese dinero. Podría ocurrir, lógicamente, que los fondos hayan tenido otro destinatario. La Justicia, en todo caso, procura determinar si es cierto que esos fondos estuvieron en algún momento en manos del hermano de la ministra, tal como declaró la propia funcionaria.

    Lo que no es seguro es que los directivos de Cuenca estén en condiciones de identificar quién fue el que originalmente retiró el « ladrillo» de dinero.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar