La deuda externa de Irak está estimada en unos 120.000 millones de dólares y más de una tercera parte se concentra en manos de los países del Club de París, entre ellos Francia, Alemania, Rusia y Gran Bretaña, a los que viaja esta semana el enviado especial norteamericano sobre la cuestión, James Baker.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La deuda -sin contar las reparaciones debidas tras la invasión de Kuwait, que se rigen por un régimen especial- asciende a unos 120.000 millones de dólares, según una estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Con respecto a los miembros del Club de París (Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Reino Unido, Rusia, Suecia y Suiza), alcanza unos 40.000 millones de dólares, 21.000 millones en capital y el resto en intereses atrasados desde 1990, fecha del aislamiento diplomático de Irak a raíz de su invasión de Kuwait.
Según el Club de París, Irak debe en particular (sin contar los intereses atrasados): 2.994 millones de dólares a Francia, 2.404 millones de dólares a Alemania, 4.109 millones de dólares a Japón, 3.450 millones de dólares a Rusia, 2.192 millones de dólares a Estados Unidos y 1.726 millones de dólares a Italia.
"Irak tendría además una deuda de unos 60.000 millones de dólares con otros países, en particular sus vecinos del Golfo Pérsico -que representan probablemente los dos tercios de ese total- y de países del antiguo bloque soviético como Bulgaria o Rumanía", según una fuente próxima al caso.
Por último, los entre 20.000 y 30.000 millones de dólares restantes se deberían a acreedores privados, principalmente bancos y proveedores de infraestructura.
Pero estas evaluaciones deben precisarse, según la fuente, que destaca la dificultad de evaluar la suma de estas deudas.
Dejá tu comentario