21 de agosto 2001 - 00:00

FMI se mantiene hermético y elevó todo al directorio

Todo el día de ayer, prácticamente, el directorio del FMI estuvo analizando la marcha de las negociaciones con la Argentina. Hubo numerosos contactos con el equipo económico que ayer estuvo a pleno en Washington: Daniel Marx, Horacio Liendo, Guillermo Mondino, Mario Blejer y Federico Sturzenegger mantuvieron entrevistas con el staff del Fondo y funcionarios del Tesoro norteamericano. Recién para el viernes está prevista una reunión formal del directorio del FMI, en la que quedarían definidos el monto y las características de la ayuda extra al país. Pero en el gobierno esperaban algún comunicado más contundente -tal vez para hoy- que ayude a calmar a los mercados. Queda claro que no se tratará de un paquete tradicional del Fondo Monetario a cambio de metas fiscales y promesas de reformas estructurales. Las discusiones pasan por un acuerdo que elimine radicalmente la incertidumbre existente sobre la Argentina y la posibilidad de incumplimiento por el gobierno. No quieren repetir el fracaso del blindaje. Anoche Domingo Cavallo aseguró en la residencia de Olivos que hoy en reunión de gabinete nacional informará sobre los avances de las negociaciones. Simultáneamente en Estados Unidos, voceros del FMI aseguraban simplemente que «las negociaciones siguen avanzando. Cavallo evitó dar precisiones de la fecha de un anuncio en concreto luego de la comunicación telefónica mantenida con el secretario de Finanzas, Daniel Marx. La preocupación en Washington pasa por los fuertes vencimientos de la deuda que el país tiene en los próximos años. En el equipo económico sostienen que existe la posibilidad de que la Argentina emita títulos públicos con garantía de organismos multilaterales, como el BID y el Banco Mundial por los fondos comprometidos del blindaje. Los nuevos aportes del FMI podrían destinarse al respaldo de nueva deuda. Sólo así podría retornar en la actualidad el crédito al país. Incluso en Economía destacaban que podrían canjear los nuevos bonos por los actuales títulos que hoy cotizan con descuentos de hasta 40%. No sería fácil de concretar en el corto plazo. Igualmente, maneras todas las negociaciones están supeditadas al Tesoro norteamericano, que mantiene una posición muy dura frente a las promesas de cumplir con el déficit cero del gobierno.

Washington (especial) - El gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están avanzando en una negociación que se parece muy poco a los acuerdos tradicionales.

Durante tres horas, el staff del FMI informó ayer a la junta de directores del organismo sobre los avances de las negociaciones. Estos informes preliminares van preparando el terreno para la reunión formal del Board del Fondo, en la que podría quedar definido un respaldo más enérgico. La fecha más probable para el encuentro es el viernes. Pero en el gobierno no perdían la esperanza de alguna declaración contundente del FMI en el transcurso de la semana.

El director de relaciones externas del FMI, Thomas Dawson, señaló que «el directorio ejecutivo, que acaba de retornar del receso de vacaciones, se reunió informalmente para disctuir la situación argentina y las opciones». Enseguida aclaró que «el FMI continúa trabajando con las autoridades argentinas en un programa para ayudar al país a retornar a un crecimiento sostenible».

• Condiciones

Ayer el equipo económico siguió discutiendo con las autoridades del organismo internacional las condicionalidades que tendrá la ayuda extra de organismo y cómo lograr que el mercado esta vez sí confíe en una solución «sostenible», la nueva palabra de moda que impuso el Tesoro estadounidense.

Por ahora, la única declaración formal de apoyo la dio el G-7 el domingo. A través de un breve comunicado, los países más industrializados se mostraron «optimistas» por la marcha de las negociaciones.

Si bien hubo menor actividad por el feriado en la Argentina, ayer los inversores volvieron a reaccionar con cautela por la lentitud en conocerse el paquete de ayuda y las condicionalidades. El riesgo-país terminó por encima de los 1.550 puntos. El paquete extra del FMI, que se sumará a lo ya obtenido por el blindaje, no superaría los u$s 5.300 millones, es decir 200% el valor actual de la cuota correspondiente a la Argentina. A ese dinero se sumarán otros u$s 2.500 millones del Fondo Anticorrida, comprometido por entidades internacionales más el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Mientras tanto, entre los bancos de inversión circula todo tipo de especulaciones. Una de ellas señala que una de las alternativas que se están estudiando con mayor atención es la emisión de nuevos bonos por parte de la Argentina, pero con una característica especial: estarían respaldados por organismos multilaterales o incluso por el Tesoro estadounidense para recuperar la confianza de los mercados.

La emisión de bonos con la mejor garantía del mundo le permitiría al país recuperar liquidez. La idea es que con el dinero adicional que consiga el gobierno rescataría del mercado una gran cantidad de títulos, que cotizan con significativos precios de descuento.

El esquema fue sugerido por la administración de George Bush, que está en contra de que el país siga recibiendo apoyo financiero sin conseguir resultados positivos.

El último viernes, el secretario del Tesoro estadounidense, Paul O'Neill, había señalado que la solución argentina «tal vez no requiere un gran flujo de fondos adicionales, sino inteligencia».

Sin embargo, ayer altas fuentes del gobierno se preocuparon por desmentir cualquier posibilidad de aplicar algún tipo de «ingeniería financiera» de la deuda. «El dinero que aporte el FMI irá a las reservas, no está pensado algún otro destino», señalaron.

El senador Leopoldo Moreau contribuyó ayer a este clima de confusión al asegurar que «nos ha llegado la información de que en el propio ámbito del FMI había una predisposición a discutir una reprogramación de los pagos de la deuda externa, pero que el Ministerio de Economía la rechazó».

En Washington permaneció un grupo reducido del equipo económico argentino para terminar de definir los detalles de la negociación. Junto al viceministro de Economía, Daniel Marx, permanecen el jefe de asesores del Palacio de Hacienda, Guillermo Mondino, y Horacio Liendo, asesor personal del ministro de Economía, Domingo Cavallo».

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