Llegan u$s4.355 millones de DEG del FMI y traen un alivio a reservas

Economía

Representan más del 10% de las tenencias internacionales brutas, que podrían superar los u$s46.000 millones por primera vez en 22 meses. El grueso se usará para pagarle al propio organismo.

El Fondo Monetario Internacional concretará desde hoy la distribución del equivalente a u$s650.000 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) entre sus países miembros en función de la cuota que cada uno tiene en el organismo. A la Argentina le corresponden cerca de u$s4.355 millones producto del 0,67% de participación que ostenta. La llegada de esos recursos es celebrada por el Gobierno ya que, con ellos, busca dar una señal al mercado de mayor fortaleza para sostener su estrategia cambiaria frente a las tensiones preelectorales: pese a que el grueso se irá por la misma vía de ingreso -se usará para pagar vencimientos con el propio FMI-, no necesitará apelar a los dólares del Banco Central para cumplir con los próximos compromisos fijados por el multimillonario stand by que contrajo Mauricio Macri.

Los DEG son un activo de reserva internacional creado por el FMI en 1969, cuyo valor se calcula en base a una canasta de cinco monedas: dólar, euro, renminbi, yen y libra esterlina. No constituyen un nuevo endeudamiento y pueden conservarse como reservas o convertirse a monedas de libre uso. Luego de largos meses de discusión y trabas puestas en 2020 por Donald Trump, finalmente el Fondo aprobó el 2 de agosto su distribución con el objetivo de “abordar la necesidad de reservas a escala mundial y ayudar a los países miembros a hacer frente al impacto de la pandemia”.

Estos recursos pasarán inmediatamente a incrementar las reservas del BCRA, como enfatizó días atrás Martín Guzmán. Representan más del 10% de las tenencias internacionales brutas (el viernes pasado cerraron en u$s42.048 millones), que superarán los u$s46.000 millones por primera vez desde el 23 de octubre de 2019, cuando el país atravesaba una sangría de divisas antes de que el ya saliente gobierno de Cambiemos endureciera el cepo cambiario.

También equivalen a más del 50% de las reservas netas (excluyen los pasivos de la cuenta), que las distintas consultoras privadas estiman hoy en alrededor de u$s7.000 millones, luego de que perdieran unos u$s1.500 millones desde mediados de julio producto de los pagos de deuda y las intervenciones del Central para contener la brecha cambiaria. Si se contabilizaran como parte de las mismas, pasarían a rondar los u$s11.000 millones. Aunque no existe un consenso entre los analistas al respecto.

Joaquín Waldman, economista de Ecolatina, consideró que sí pasarán a integrar las reservas netas ya que “no implican deuda y constituyen un activo”. “En principio se van a usar para pagarle al Fondo: alcanza para pagar las dos cuotas de capital y los intereses que quedan este año. Son un alivio en ese sentido”, agregó.

Así quedó de manifiesto en el acto de presentación de los candidatos del Frente de Todos para las legislativas, donde Cristina Fernández de Kirchner dijo que el Gobierno no destinará los DEG a paliar “los estragos de la pandemia”, como planteó el propio organismo, porque los volcará a cancelar pagos correspondientes al endeudamiento de 2018. Irán a los u$s1.880 millones de la primera cuota de capital que vence en septiembre y a los más de u$s350 millones de intereses de noviembre. Si el programa en negociación para refinanciar los u$s45.000 millones de deuda tomada por Macri no se sella antes de fin de año, también se usarán para cubrir el segundo pago de capital pautado para diciembre por otros u$s1.880 millones.

En cambio, Tomás Páez, del grupo GERES, sostuvo: “Los DEG son propiedad del Tesoro, aunque es cierto que la separación entre BCRA y Tesoro es bastante relativa, al menos en Argentina. Por consiguiente, en nuestro cálculo, el ingreso de los DEG a las arcas del BCRA elevará las reservas totales, pero no afectará la estimación de las reservas netas. Naturalmente, el uso de los DEG para pagar los vencimientos con el FMI contribuye a descomprimir la presión sobre los dólares disponibles en las limitadas reservas netas, de donde hubieran tenido que salir alternativamente los recursos”.

El respiro en el gabinete económico responde a que las reservas seguirán bajo presión ante las tensiones preelectorales. Una certeza que ya lo llevó a endurecer las restricciones sobre los dólares financieros con el objetivo de que el Central tenga que destinar menos divisas para controlar la brecha. Pese a estos nuevos límites, la consultora Equilibra estimó que “difícilmente el BCRA pueda resignar menos de u$s20 millones diarios en promedio para intervenir en el dólar financiero de acá a las elecciones”. Aunque proyectó que las reservas netas cerrarán el año en u$s5.300 millones, más de u$1.000 millones por debajo del stock actual pero cerca de u$s2.000 millones por encima del nivel de comienzos de 2021 gracias a las compras de divisas a los exportadores acumuladas hasta ahora.

Mientras, el Gobierno sostiene el reclamo para que los DEG de países que no los utilicen sean redistribuidos entre los países vulnerables y de ingresos medios. Así, aspira a que Argentina reciba más divisas. Al repartirse de acuerdo a las cuotas de participación en el Fondo, el 57,8% de los u$s650.000 millones irán a economía desarrolladas y sólo u$s275.000 millones al resto. El G20 debate la creación de un Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad nutrido con aportes voluntarios de Estados que no utilicen sus DEG para luego destinarlos a los países vulnerables. De ese fondo, Guzmán espera que surja una nueva línea de crédito del FMI con más plazo y menos tasa a la que más adelante pueda migrar el programa de Facilidades Extendidas que hoy está en negociación (ver aparte).

Temas

Dejá tu comentario