14 de abril 2003 - 00:00

Fondo y Greenspan avalan emitir y comprar dólares

Washington (especial) - El titular de la Reserva Federal de los EE.UU., Alan Greenspan, avaló la posición argentina de relajar las metas monetarias en el marco del miniacuerdo firmado en enero último con el FMI. Esa postura trascendió del encuentro que el titular del Central, Alfonso Prat-Gay, junto con el vicepresidente de la entidad, Pedro Lacoste, mantuvieron con Greenspan el viernes en el edificio de la Reserva Federal en esta ciudad.

Fuentes del gobierno argentino aseguraron que Greenspan intentó transmitir su experiencia durante la crisis de los «Saving and Loans» (entidades norteamericanas de ahorro y préstamo) en los '80 y lo experimentado en las crisis de México y de Japón. En este sentido, Greenspan recalcó la importancia de acumular reservas internacionales por parte de la entidad monetaria, provocar un retorno de la confianza con el impacto que ello tiene en los balances de todos los actores del sistema bancario (el BCRA incluido). Obviamente, siempre atento al impacto en la inflación.

• Nueva misión

El titular del Central, además, estuvo reunido con la cúpula del FMI y el Nº 2 del Tesoro norteamericano, John Taylor. Las mismas fuentes destacaron «la actitud constructiva del Fondo Monetario para el reformulamiento de las metas monetarias». A fin de mes, llegará al país una nueva misión del FMI para ponerles el número definitivo a los topes que se deberán respetar.

El objetivo del equipo económico es que el dólar continúe hasta mayo (al menos hasta que Eduardo Duhalde entregue el poder) en torno a los $ 3, es decir, aproximadamente el mismo nivel que en las últimas dos semanas. La intención es evitar oscilaciones bruscas.

Ante el fuerte ingreso de dó-lares a causa del superávit comercial de los últimos meses, el Banco Central incrementó su nivel de compra de divisas y consiguió mantener el precio por encima de los $ 2,90 aumentando reservas, que es el consejo vertido por Greenspan.

El problema es que estas intervenciones generan, al mismo tiempo, una fuerte emisión de pesos en el mercado. En el FMI existía el temor (ahora disipado parcialmente) de que ese aumento del circulante provocará un rápido aumento de la inflación.

De hecho, esta dinámica provocó que una de las «metas indicativas» que se acordaron con el FMI quedara totalmente incumplida de acuerdo con la meta fijada en enero. La base monetaria amplia (circulación monetaria, encajes y cuasi monedas) ya supera en más de $ 330 millones la meta fijada con el FMI.

Complicación

La cuestión se pone mucho más complicada para fines de abril, porque la meta fijada obligaría a una absorción de pesos superior a los $ 1.200 millones. Actualmente, la base monetaria amplia asciende a $ 38.201 millones, pero la meta establecida para fin de abril la fija en $ 37.000 millones, lo cual, a estas alturas, ya es imposible de cumplir.

Por lo tanto, esta renegociación tendrá dos efectos directos:
permitirá comprar más dólares, con la consiguiente inyección de pesos en la economía, y evitará acelerar la absorción de moneda local. Esto último hubiera obligado a la autoridad monetaria a incrementar la emisión de Lebac para quitar pesos del mercado, cuyo resultado sería un fuerte incremento de las tasas de interés.

Por otra parte, Prat-Gay mantuvo diversas reuniones con técnicos del FMI para discutir la implementación del esquema de «inflation targeting». Se trata de un esquema que busca predecir la meta de inflación futura, y para 2004 se espera un aumento del nivel de precios que no supere el dígito.

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