El radicalismo decidió ayer finalmente no concurrir a la sesión donde el peronismo y el resto de la oposición pretendían votar la derogación de los poderes especiales otorgados a Domingo Cavallo. Gracias a eso no se pudo reunir quórum y todo quedó en la nada. Si las diferencias entre radicales y PJ por este tema no se solucionan, o los gobernadores peronistas dan una contraorden a sus diputados, la pelea puede hacer peligrar las próximas dos sesiones, que serán las últimas del período ordinario y de la actual cámara.
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De todas formas, no sólo hubo ausencias radicales en el recinto. Gracias a las negociaciones con el gobierno no estuvieron presentes los diputados del PJ por Santa Cruz, Jujuy, Tucumán y algunos de Santiago del Estero, además de los porteños Javier Mouriño y Daniel Scioli. Gracias a esas ausencias se pudo dosificar la falta de quórum. El Frepaso tampoco puso todo su esfuerzo en el recinto ya que concurrieron sólo 4 de sus diputados. Al igual que el ARI: hasta Elisa Carrió, fervorosa militante contra las facultades especiales, pidió que la esperaran unos minutos más ya que estaba cumpliendo con un compromiso en un canal de televisión. De todas formas, se sabe que la chaqueña no está tan convencida de hacerle el juego al PJ en este proyecto.