4 de enero 2005 - 00:00

Fue el peor año con Brasil en comercio

En diciembre, la balanza comercial con Brasil acumuló el 19° mes consecutivo de déficit: fue de 187 millones de dólares. Así, 2004 deja un preocupante saldo negativo para la Argentina de 1.800 millones de dólares, el déficit más alto de la historia comercial bilateral. Pero, además de interrumpirse casi una década de superávit con Brasil, la magnitud del desbalance anticipa nuevos conflictos en las negociaciones dentro del Mercosur. Para el país, cada día resulta más evidente qué pocos beneficios aporta esta relación comercial. Se exportan productos primarios básicamente y se importan otros con alto valor agregado. Y por estar en el Mercosur, el país se ve obligado a demorar acuerdos comerciales con otros mercados a los cuales tendría un acceso ventajoso, como es el europeo. Ahora están en discusión las restricciones impuestas a las importaciones brasileñas por el gobierno. De fondo, hay pocos avances en la integración total soñada hace diez años con el lanzamiento del bloque.

Fue el peor año con Brasil en comercio
En diciembre, la balanza comercial con Brasil fue nuevamente deficitaria en 187 millones de dólares, de modo que el intercambio bilateral resultó negativo para la Argentina en 1.801 millones de dólares y se alcanzó así el mayor déficit de la historia.

La Argentina se consolidó, además, como el segundo principal socio comercial de Brasil en 2004 detrás de Estados Unidos y muy por encima la Unión Europea (tercera) y de China, que se ubicó en el cuarto lugar.

Los datos oficiales dados a conocer ayer por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil dan cuenta de que las exportaciones brasileñas al mercado argentino sumaron el mes pasado 694 millones de dólares (+38,9%), y las argentinas a Brasil fueron de 507 millones de dólares (+13,6%). De esta manera, las ventas externas totales brasileñas en 2004 totalizaron 7.373 millones de dólares, y las argentinas alcanzaron los 5.572 millones de dólares. Como anticipó este diario, la magnitud del déficit con Brasil se explica por la performance de las ventas externas bilaterales, ya que las argentinas crecieron 19,3%, y las brasileñas lo hicieron en 61,7% frente al año pasado. Para Brasil, el mercado argentino se convirtió así en el segundo mayor destino --después de EE.UU.-, lo que implicó un aumento de la participación en el total de exportaciones desde 6,2% en 2003 a 7,6% en 2004.

• Caída

A pesar del fuerte crecimiento de las importaciones totales de Brasil (de 30% frente a 2003), la Argentina, que se ubicó como el segundo proveedor, superando a Alemania (puerta de salida de la UE) y a China --detrás de EE.UU.-, experimentó una caída de su participación en la canasta de compras externas brasileñas de 9,7% en 2003 a 8,9% en 2004. La Argentina no se benefició así de las mayores importaciones de Brasil, que fueron abastecidas por otros mercados como Europa Oriental, Aladi, Medio Oriente, Asia y la Unión Europea. Los que más participación ganaron fueron Africa, que pasó de 6,8% a 9,8%, y China, de 4,4% a 5,9% del total.

El saldo negativo de la balanza comercial bilateral en 2004 marca el fin de varios años de superávit para la Argentina y sólo es comparable con el registrado en 1992, que fue de 1.308 millones de dólares favorable a Brasil. El año pasado, el balance comercial fue superavitario para la Argentina en 111 millones de dólares, lo que habla de la abrupta reversión del flujo de comercio entre ambos países. Eduardo Sigal, subsecretario de Integración Económica, consideró que «la reversión de los flujos de comercio es normal en todo proceso de integración y señaló que los conflictos comerciales recientes sólo involucran a 15% de los intercambios de la región». El funcionario de la Cancillería argentina reconoció, además, que «las exportaciones brasileñas verificaron un dinamismo superior al total de las ventas externas argentinas, fenómeno que no ocurría desde 2000».

Si bien Sigal y el Centro de Estudios Bonaerense (CEB) destacan el fuerte componente de las importaciones de bienes de capital brasileños, cabe señalar que en 2004 más de 200 millones de dólares corresponden, por ejemplo, a teléfonos celulares.

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