La respuesta al epígrafe es difícil, pero tal vez hoy tendremos algo más con qué responderla (especialmente después de rever las palabras que dentro de un rato pronunciará Alan Greenspan y de conocer el comportamiento del índice de confianza de los consumidores norteamericanos).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El planteo surge porque si bien el Promedio Industrial ganó 1,92% al cerrar en 9687.53 puntos, y los demás grandes índices también quedaron del lado ganador, el NASDAQ, que había sido la estrella de la semana anterior, no pudo resistir la presión bajista y luego de ganar 1,65% en lo mejor de la jornada, pasó las dos últimas horas de la rueda del lado perdedor, cerrando con una baja de 0,53%. Si bien es posible vincular el mal humor entre quienes prefieren los papeles tecnológicos con la visión negativa que sobre el futuro tiene el presidente de Cisco (publicadas en el «Financial Times»), o con los malos números de los fabricantes de semiconductores PCM-Sierra y Conexant Systems, lo cierto es que en Europa y Asia fue precisamente este sector el que lideró las subas (Londres, Francfort y París ganaron en derredor de 3,5% cada una), por lo que se esperaba una muy buena rueda. En un mercado básicamente escéptico como el que tenemos (aunque siempre más inclinado al optimismo que al pesimismo), la mezcla de papeles tecnológicos en merma junto con la manifiesta baja de los Bonos del Tesoro por un lado y la suba de los blue chips por el otro, en un día en que los volúmenes fueron moderados, dio la sensación de que se vivía una vez más el viejo juego del arbitraje de carteras. La caída de 3,7% que tuvo el índice de Semiconductores de la Bolsa de Philadephia, que la semana pasada había "volado" 18%, también contribuyó a esta sensación. Esta semana, que se inició ayer, no viene acompañada de demasiadas noticias, por lo que si bien en la superficie las cosas deberían calmarse, cualquier sorpresa en uno u otro sentido puede disparar el ánimo o desánimo de los inversores. Revisando el espinel de opiniones, pocas veces se ve tanta disparidad. Mientras que para algunos llegamos a un piso, las acciones están baratas y sólo pueden subir, otros señalan que la recesión aún no ha llegado y tras un corto rally deberíamos de ver el verdadero derrumbe del mercado. Por otro lado, los "prudentes" prefieren ver un panorama donde el mercado se mueve de manera lateral, sin grandes oscilaciones ni de uno ni de otro lado. Lo concreto es que seguimos en un mercado donde no priman ni la prudencia ni el desánimo ni la euforia. Lo que prima es el temor. El problema es que el temor paraliza, y eso es lo peor que le puede pasar al mercado. Informate más
Dejá tu comentario