Pensar que 4,68% que ganó el Dow (representa unos u$s 8.000 millones) al cerrar en 10.850,66 puntos refleja la confianza en la aprobación y posterior éxito del plan de rescate financiero, es simplemente tonto (por más que en parte sea así). Es cierto que en puntos anotamos la tercera mayor suba en la historia del Dow (la más grande fue la de los 499 puntos del 16 de marzo de 2000, Dow en 10.630,6 unidades), pero con esto apenas llegamos a los niveles previos al 29 de abril de 1999 (la baja del mes fue de 6%). Siendo el último día del trimestre la necesidad de cerrar estados contables derivó en comportamientos de todo tipo y de aventurada interpretación. Así la tasa Libor overnight operó en 6,875% (máximo en 7,5 años) frente a 2,57% del lunes y la de tres meses pasó de 3,88% a 4,05%.
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Por otro lado, los bancos pagaron 11 por ciento anual por unos u$s 30.000 millones que licitó el BCE en la mañana, mientras pagaban 0,5 por ciento a la tarde en una segunda licitación que quedo semidesierta. De este lado del Atlántico, los Fed Funds que se negociaban a 7 por ciento terminaron debajo de 2% merced a una masiva inyección de fondos, sin embargo la tasa de los treasuries trepó de 3,58% a 3,83% a 10 años y a 0,88 por ciento a tres meses (toda esta confusión tiene que ver con que crece el consenso que la Fed y el BCE planean un recorte coordinado de tasas).
El dólar ganó 2,6% frente a las principales monedas y -durante gran parte de la jornada-marcó la mayor suba de su historia frente al euro (recrudece la crisis bancaria con la belga-francesa Dexia, el Banco Halifax en Inglaterra e Irlanda garantizando los depósitos). Los commodities apenas se movieron (+0,1%), y mientras el petróleo trepó a u$s 100,64 por barril, el oro retrocedió a u$s 873,5 por onza.
Sin muchas alternativas donde colocar el dinero, aprovechando la necesidad de los que recurrían al Window Dressing y la decisión de la SEC y la FASB de permitir a las financieras valuar derivativos hipotecarios "a piacere", fue lógico para algunos (se negociaron 1.600 millones de papeles) pensar en las acciones como la mejor alternativa. Desconfíe de todo.
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