Milán (Reuters) - Fiat y General Motors se encontraban anoche en la etapa final de una larga disputa en la que, según los inversores, GM tendría que pagar a Fiat para que la empresa italiana renuncie a su opción de vender la división automotriz a la compañía estadounidense.
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Las acciones de Fiat treparon 7% en enero por las expectativas de que GM trataría de evitar un litigio para buscar un arreglo fuera de la Corte, pagando a la firma italiana entre 1.500 y 1.800 millones de euros y un pacto para darle a Fiat más participación en sus empresas conjuntas. A pesar de las expectativas del mercado de un acuerdo en el último minuto, un convenio parece estar muy lejos de concretarse, ya que ambas empresas se aferran a sus posiciones.
«Si no hay acuerdo, el presidente ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne, tendrá que ejercitar la opción el miércoles» (por hoy), dijo una fuente cercana a Fiat. «Se han discutido tantas posturas, que ésa sería la única forma de salvar la cara.» La opción es parte de una alianza amplia que GM y Fiat firmaron en 2000, con la que ambas empresas esperaban recortar costos en sus plantas automotrices de Europa y de Sudamérica. GM se adjudicó la operación de Fiat Auto a expensas de su rival DaimlerChrysler, que pretendía comprar 100% de la automotriz italiana. El patriarca de Fiat, Gianni Agnelli, que falleció en 2003, no quería ceder el control. GM dice ahora que la venta de la división financiera de Fiat Auto y la ampliación de capital que recortó a la mitad la participación de GM en la compañía italiana, hasta 10%, son ahora factores que contradicen la alianza e invalidan la opción de venta.
Fiat niega el argumento de GM, y analistas reconocen que los tribunales probablemente fallarían a favor de la firma italiana. Esto obligaría a GM a comprar los activos de Fiat que no quiere en cumplimiento de un contrato firmado por el mismo presidente ejecutivo de GM, Rick Wagoner.
Verse forzada a comprar la deficitaria Fiat Auto es la última cosa que GM necesita en momentos en que lucha por detener sus pérdidas en Europa y hace frente a unos altos costos sociales en Estados Unidos. Los políticos italianos y los sindicatos están preocupados por la posibilidad de que una venta forzada provoque cientos de despidos y cierres de plantas.
Si GM duda de que pueda ganar el caso en los tribunales, la solución más sencilla sería pagar a Fiat la anulación de la opción. Pero incluso 1.800 millones de euros -la cifra más comentada en el mercado- cubrirían poco más de las pérdidas de Fiat de un año.
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