Apasionante, sumamente entretenida para los observadores del mercado bursátil resultó la rueda de ayer. Mucho más tenso para quienes deben operar y adaptarse velozmente a un cambio de marcha furibundo. La plaza de la víspera dio orden a todos de sacudirse la modorra, acelerar las decisiones y estar dispuestos a ver variantes drásticas con partidas de importancia. La gran figura de la jornada resultó, sin dudas, el nivel al que se accedió en volumen negociado en efectivo. Y, a través del mismo, un indicador de líderes que volvió a mostrar mejora hasta clausurar en zona de 1.531 puntos y cerca de 1 por ciento de suba sobre el avance anterior. Esta vez, con actuaciones más sobrias en cotizaciones de las esenciales para el Merval ponderado -Grupo Galicia y Petrobras-, algo más entonada Acíndar, que consiguió 1,4 por ciento.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Frente a lo ganado en precios, cotejado con el movimiento de $ 110 millones de efectivo, las conclusiones estuvieron en ambas direcciones. Un terrible intercambio de órdenes en la cumbre del índice, no solamente habló de una corriente tomadora de importancia superior: sino, de una columna generosa por parte de los vendedores. El testimonio es el propio juego de indicadores, donde a semejante esfuerzo de órdenes no le correspondió una diferencia acorde en el cambio de valores. Aquello de «donde las dan, las toman», dejó abierto un final de semana a toda orquesta.
Dejá tu comentario