Gobierno gastará $ 9.400 M en financiar empresas públicas
-
Crisis en la pesca: por la suba de costos, las pérdidas ascienden a casi 30% y en el sector advierten parada de barcos
-
La actividad en la industria textil tocó su piso histórico: ya se perdieron 20.000 empleos desde fines de 2023
En sus considerandos se justifica la crítica, por ejemplo, exigiendo la eliminación de los superpoderes y rechazando que aún siga en vigencia la Ley de Emergencia Pública.
Para la oposición entre 2004 y 2008 el gobierno subestimó 20,3 puntos el crecimiento de la economía y 32,5 puntos la inflación minorista «lo que implicaría una subestimación de recursos totales de $ 191.539 millones» que en su mayor medida se redistribuyeron mediante los superpoderes.
Para este año, el proyecto presentado por la oposición estima que la subestimación del crecimiento, a pesar de la crisis, será de 1,5 punto y de 12 puntos para el caso de la inflación.
También se critica el no haber modificado los precios internacionales de la soja, el trigo y el maíz que se tomaron como referencia para calcular los ingresos por retenciones: «Estimamos un escenario en el cual los precios internacionales para 2009 convergen en promedio a los valores de 2007. Los ingresos fiscales provenientes de las retenciones a las exportaciones podrían caer por debajo no sólo de lo presupuestado para 2009, sino también de los valores que proyectamos para 2008».
Además de cuestionar la utilización de los fondos fiduciarios y la transferencia de efectivo a algunos de ellos que se rigen por el derecho privado, la oposición cuestiona los $ 9.400 millones que se destinarán a «equilibrar balances y financiar inversiones» de 13 empresas públicas como ARSAT, AySA, ENARSA, Nucleoeléctrica o el Yacimiento de Rio Turbio.
«La inversión pública en infraestructura se ha convertido en una nebulosa desde que buena parte de su financiación se canaliza a través de fideicomisos de escasa transparencia y dudosos mecanismos de control», se concluyó en el proyecto.
El proyecto de Presupuesto recibió dictamen el miércoles pasado, tras un debate en comisión de más de tres semanas donde hasta algunos integrantes del kirchnerismo llegaron a dudar de la necesidad de modificarlo frente al impacto que tendrá la crisis financiera internacional en las cuentas del país.
Algunos de los números cuestionados entonces por la oposición fueron el incremento estimado del consumo de 4%, la suba en la recaudación de 5,7% y sobre todo el crecimiento del gasto total en $ 31.600 millones.
De aprobarse esta semana en Diputados, el Senado lo tratará en el recinto a mediados de noviembre, con lo cual el Poder Ejecutivo se garantizaría tener aprobado el proyecto antes que en otros años, cuando por lo general se conseguía convertir en ley el Presupuesto durante diciembre.




Dejá tu comentario