11 de abril 2005 - 00:00

Gobierno usó $ 3.000 millones en 2004 para frenar inflación. Utilizará más

Está claro que el repunte de la inflación podría ser mucho mayor si el gobierno encarara seriamente la renegociación de los contratos con privatizadas, por ejemplo. Pero, paralelamente, el costo en que está incurriendo la administración nacional para mantener los precios bajo control con subsidios va en aumento. En 2004, se destinaron 3.000 millones de pesos para contener alzas en el transporte (trenes, colectivos y peajes) y ajustes en las tarifas energéticas. Es el triple de lo erogado en 2003. Este año, todo indica que seguiría en la misma tendencia. De todas maneras, este mecanismo tiene un límite, hoy, con la situación fiscal más ajustada por los pagos de deuda que el país tiene que hacer (incluido al FMI). Pero, además, mantener precios artificialmente bajos tiene un costo, más allá del fiscal. Las empresas no invierten, que es lo que ocurre hoy con petroleras y privatizadas en general. Ayer, en Japón, el ministro Lavagna fue un poco más allá y pasó a contemplar un techo de 11% al alza de precios este año frente a 10,5% que fijó hace tres semanas.

El gobierno ya utilizó cerca de 3.000 millones de pesos en 2004 para evitar que los precios suban más. El monto seguramente será mayor este año, por diversos motivos entre los que se encuentra la suba del petróleo, aunque también dependerá de cuán grave sea la escasez energética durante el invierno.

Según un pormenorizado informe del estudio Broda, el año pasado se otorgaron subsidios por casi $ 1.000 millones al transporte ( colectivo, trenes y peajes) y para evitar ajustes en las tarifas energéticas, $ 1.920 millones aproximadamente. El total de subsidios -basado en cifras preliminares-es el triple de los otorgados en 2003, producto de la necesidad del gobierno de solucionar los faltantes de energía para lo cual se recurrió a comprar fueloil a Venezuela ($ 550 millones) y electricidad a Brasil ($ 120 millones).

La preocupación oficial por la evolución de los precios hizo que se busquen contenerlos mediante acuerdos sectoriales, mecanismo con el que desde esta semana insistirá el gobierno al sumar nuevos productos. Por lo pronto, el impacto en los precios al consumidor fue mínimo. Desde Economía aseguran que este mes se verá reflejado en el índice de precios minoristas. Entre analistas privados hay muchas dudas de que ello ocurra.

El informe del estudio Broda, presentado en el marco del «Ciclo de análisis económico, financiero y político-» efectúa una radiografíacon datos importantes sobre cuanto está ocurriendo con el repunte inflacionario. Además de factores de expansión monetaria y fiscal, destaca que:

• En marzo, el incrementode precios es generalizado. El 58% de los productos que conforma el índice central o «core» del INDEC, presentó una suba de 1% o más. Son 22 rubros sobre 38 en total. En febrero era sólo 37% y en noviembre sólo 13%. Esto indica que no se trata de algunos sectores sino más bien de un fenómeno generalizado.

• Si se anualizan las variaciones de los últimos 3 meses se llega a alzas significativas en varios rubros. Reparaciones de la vivienda es de 47%, carnes 38,8%, lácteos 33,5%, adquisición de vehículos 20,6%, calzado 12,1%, alquiler de vivienda, 6,7%.

• El gobierno suele asociar el rebrote inflacionario a las restricciones existentes en diversos sectores para aumentar la oferta tras los aumentos de demanda.

Entre ellos se encuentran las industrias de los metales básicos, refinación de petróleo, papel y cartón, químicos, textiles, alimentos y bebidas, edición e impresiones, cigarrillos y caucho y plástico.

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