8 de julio 2008 - 00:00

Golf de Palermo: reabre confitería con un ex Rodizio

Un grupo encabezado por Roberto «Lolo» Ferreyra, creador de la cadena Rodizio -de la que se desprendió hace un par de años, salvo la sucursal de Luján, por razones que luego se explicarán-, se quedó con la concesión de la megaconfitería del Golf Municipal de los bosques de Palermo.

El grupo T-Bone -que es en realidad un fondo de inversiones en gastronomía y hotelería-ya había abierto dos restoranes: uno en Palermo con el nombre del grupo y otro en San Isidro, en sociedad con la empresa Cardón. El hecho de haber conservado parte de la sucursal Luján de Rodizio tiene que ver más con la posibilidad de encarar un desarrollo inmobiliario allí que con el rendimiento del restorán.

Ferreyra encara estos proyectos acompañado de su hijo Damián, que es en realidad quien maneja el «día a día» del grupo. Según fuentes de la empresa, la aspiración al tomar el Golf Municipal es competir en el segmento de los salones de eventos: la confitería puede albergar 800 personas en un cóctel.

El Gobierno porteño les dio una concesión «provisoria» por dos años, lapso cuya prolongación a partir de ahora comenzará a negociarse. «Dos años son muy poco para recuperar la inversión que hará falta para volver a poner en valor a la confitería», dijo a este diario Damián Ferreyra. El convenio futuro seguramente formará parte de uno más amplio, que contemplará la explotación de la cancha por la Asociación Argentina de Golf.

El establecimiento -sin duda uno de los emblemas de la geografía porteña- estaba en manos de sus empleados por un conflicto con el anterior concesionario, al que el Gobierno le canceló el contrato. Las dificultades que atravesaron los anteriores concesionarios -que incluyeron el dramático asesinato de su socia principal en las inmediaciones del Buenos Aires Lawn Tennis Clubprovocaron el deterioro de las instalaciones y el mobiliario. Los nuevos operadores del Golf se comprometieron a conservar a los trabajadores y a volver a «poner en valor» el lugar.

El restorán permanecerá cerrado los próximos dos meses, período durante el cual se reformará y se le «cambiará la cara». Como parte de la reforma se construirá en su interior el T-Bone Golf, segundo restorán del grupo con ese nombre, que proviene de la denominación en inglés del tradicional bife con lomo. La apertura de ambos sectores está prevista para la primera quincena de setiembre.

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