El magnate mexicano Carlos Slim Helú reemplazaría a sus compatriotas de Televisa (del clan Azcárraga) como principal accionista de la cadena española La Sexta, por su fracaso en su intención de adquirir el grupo Prisa, dueño en la Argentina de radio «Continental», y en España del diario «El País», la cadena radial SER y la de TV Cuatro.
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Prisa en la Argentina sigue en conflicto con el gobierno, que no le aprueba la compra de «Continental» a Telefónica basándose en la «Ley Clarín», conocida como «De Bienes Culturales», que impide a extranjeros tener la mayoría accionaria en medios de comunicación.
Medios españoles indican que en el grupo de la familia Polanco estaría produciéndose un viraje «del felipismo al zapatismo», o sea de la línea interna del PSOE (partido que gobierna España), que responde al ex presidente Felipe González, a la que orienta el actual presidente José Luis Rodríguez Zapatero -o «ZP», como lo designa la abreviatura preferida por los periodistas hispanos-. Felipe es uno de los principales asesores en cuestiones de medios con que cuenta Slim Helú; de ahí el cambio de objetivo que se apunta en España.
El manejo de Prisa quedó provisoriamente en manos de Ignacio Polanco, luego del fallecimiento de su padre y fundador, Jesús Polanco, el pasado 21 de julio, y sería el hombre que hará la transición del felipismo a «ZP», a cambio de que el gobierno lo apoye en su lucha interna por el poder en el grupo.
El poder de Ignacio, aliado en esta instancia a su hermano Manuel y a sus primos Javier Díez Polanco y Jaime Polanco, parece frágil por el cuestionamiento que le hace el staff perdiodístico y profesional de Prisa. El sitio Hispanidad va más allá, al afirmar que la gerencia del grupo «nunca respetó mucho a la segunda generación de Polancos, seamos sinceros».
Tampoco les gusta a estos viejos ejecutivos y editores, a quienes encabeza su CEO, Juan Luis Cebrián, que el grupo se separe del felipismo, a la sombra del cual han vivido desde su fundación en los albores de la apertura democrática española. Todo lo contrario de lo que sucede con los herederos, a quienes -según el medio citado- «el felipismo a ellos les dice poco». Lo que se prevé es que los herederos finalmente ganarán esta lucha; Cebrián terminará dejando la compañía y el zapatismo ganará la lucha contra el felipismo en Prisa. De producirse esta cadena de sucesos, Slim Helú quedaría aun más lejos de concretar su desembarco en el mercado de medios de España.
¿Qué papel está jugando el Gobierno español en este movimiento? Uno decisivo, según los periódicos españoles. Se sabe que en las últimas semanas hubo febriles reuniones en La Moncloa entre los Polanco y «Pancho» Pérez González, uno de los hombres clave del gobierno ZP. Lo que comparten socialistas y los hermanos Polanco es mantener «español» al grupo Prisa, y si se puede dentro del núcleo de la familia.
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