La familia Indómito, dueña de la constructora Garbín, sigue buscando comprador para «el hotel que nunca existió». Se trata de un establecimiento levantado en Carlos Pellegrini y Paraguay -en terrenos que ocupara la vieja Sastrería Militarde 135 cuartos y que iba a llamarse Naindo. Lo curioso del caso es que el hotel está casi listo para abrir -faltaría «ponerle» un millón de dólares para completar detalles-pero sus dueños decidieron no hacerlo para no tener que afrontar los costos operativos que podrían no recuperar en la actual crisis del sector. De hecho, habían contratado la dotación completa del hotel, personal que fue despedido; el cartel con el nombre (y todo lo que identificaba al hotel con esa denominación) también fue removido, como para liberar al comprador de esa carga. La empresa habría tomado un crédito de u$s 12 millones con el Banco Provincia para la construcción, que esperarían poder saldar una vez que vendan el edificio. Por ahora no habría interesados en el horizonte.
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