20 de febrero 2002 - 00:00

IBG negocia con Polo fabricación en el país

IBG (International Brand Group), la subsidiaria de The Exxel Group para el negocio de la indumentaria, achicó su estructura, se desprendió de marcas internacionales y negocia con una de sus licenciantes para fabricar en la Argentina y en Brasil los «básicos». También tercerizó la opera-ción de su cadena de locales comerciales Brand Point.

Fuentes del mercado hicieron saber a este diario que la empresa que encabeza Federico Alvarez Castillo está negociando con Polo Ralph Lauren la posibilidad de comenzar a fabricar en territorio argentino todo lo que son productos de algodón y pantalones, y en Brasil las camisas del caballito.

• Inspección

Según la especie, la semana próxima llegarían al país ingenieros del holding estadouni-dense para verificar si la planta que tiene Vesubio (Lacoste) en San Juan -propiedad de IBG-cumple con los requerimientos técnicos y de calidad como para confiarle la confección de sus prendas.

Cabe apuntar que las remeras, las camisas y los pantalones representan 70% de la facturación de Polo en el país; el restante 30% son prendas de mayor precio que seguramente han desaparecido por un largo tiempo de los escaparates argentinos.

«De no poder fabricar acá y en Brasil, no tendrán más remedio que devolver la marca, como ya hicieron con Banana Republic y The Gap»
, dijo una fuente del sector.

En este sentido, se dice que Alvarez Castillo estaría tratando de negociar con alguna marca internacional que le permita fabricar acá lo que ya no podrá importar por los costos en dólares de las prendas a traer, ante la contingencia de que la empresa fundada hace casi cuatro décadas por el neoyorquino Ralph Lifschitz no dé el visto bueno a la producción local.

Esa nueva marca ocuparía la casona en la avenida Alvear que -al menos hasta setiembre, que es hasta donde le daría el stock para mantenerse operativo-hoy es la «maison Polo».

«El escenario es dramático: los comerciantes están liquidando los stocks a precios muy inferiores al de reposición, sencillamente porque saben que se van de la actividad. ¿Cómo puede ser si no que una remera se venda a u$s 15 ($ 30), cuando en origen cuesta u$s 30? Una vez que liquiden esos stocks, cerrarán y los despidos en el comercio serán masivos. Encima, los productores locales se subieron a la 'moto' y quieren facturar en dólares... El escenario es el peor, sin dudas»
, se erizaba el informante.

En tanto, IBG también «salió» de otro nombre internacional: se trata de
Kenzo, que la semana pasada volvió a manos de Rudy Gottlieb, anterior licenciatario del diseñador japonés.

Los planes de Gottlieb -que hasta el año pasado también era parte de la estructura de IBG-serían achicar la presencia de Kenzo a un solo local (Patio Bullrich) sobre los tres que tiene hoy (avenida Alvear, Galerías Pacífico). Obviamente, el mercado para estas prendas de lujo es cada vez menor, y los precios (en dólares) prohibitivos aun para quienes se habían convertido en consumidores habituales de esa clase de marca.

• Transferencia

Otra unidad de negocios que recortó Alvarez Castillo es su cadena comercial Brand Point, locales en los que se comercializaban prendas de todas sus marcas masivas (Polo, Paula Cahen D'Anvers, Lacoste, Coniglio, Gags, Corp, etc.) más algunas «invitadas». Las diez bocas de venta «premium», más los dos «directos de fábrica» (en Avellaneda y en Garín) pasaron a manos de Jorge Quarleri, un ex colaborador de IBG que a partir de marzo se hará cargo de la cadena. Los outlets, hoy vacíos de mercadería y de marcas, retomarían la actividad a partir de marzo, cuando regresarían los «invitados» (Puma, Levi's, Adidas, Caro Cuore, etc.).
S.D.

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