2 de octubre 2001 - 00:00

Industria sigue sin recuperarse

Nueva York (EFE y Reuters) - El índice de la actividad manufacturera en los Estados Unidos descendió en setiembre, por decimocuarto mes consecutivo, pero no tanto como preveían los analistas de Wall Street, según el informe de la Asociación Nacional de Gerentes de Compras (NAPM por sus siglas en inglés).

De acuerdo con el trabajo el índice se deslizó desde 47,9% en agosto a 47% en setiembre, mientras que los analistas esperaban una caída de hasta 45%.

Sin embargo, aunque la cifra fue mejor de lo esperado, está aún por debajo de los 50 puntos porcentuales, lo que indica una contracción del sector manufacturero. El índice de actividad manufacturera se calcula a través de la combinación de los índices de producción, nuevos pedidos, precios, inventarios y empleo.

Los índices de producción y nuevos pedidos, por ejemplo, subieron 1,1% y 2,9%, respectivamente, en setiembre.

«El panorama general es un declive rápido y continuado de la actividad manufacturera, en medio de una economía general que está creciendo lentamente», señaló Norbert Ore, del comité encargado de realizar el informe.

El índice de empleo en el sector manufacturero también cayó en setiembre, por duodécimo mes consecutivo, por debajo de los 50 puntos porcentuales (de 40,8% en agosto a 41,2% en setiembre).

Los precios industriales también experimentaron un descenso de 36,2% en setiembre, la séptima caída consecutiva en los últimos meses.

Con los datos anunciados en las últimas semanas, que pintan un panorama cada vez más lúgubre, muchos analistas esperan que los bancos centrales en los siete países más industrializados del mundo recorten nuevamente las tasas de interés.

Un informe de la Universidad de Michigan reflejó que los ataques tuvieron «un impacto considerable» en la confianza de los consumidores, que debe encontrarse en altos niveles para evitar una recesión.

El informe mostró que el gasto de los consumidores se mantuvo muy bien en la semana posterior a los ataques, pero luego disminuyó fuertemente en las últimas dos semanas de setiembre. Y, lo que es aun más preocupante, los datos sugirieron que el gasto se mantendrá a un nivel bajo hasta principios de 2002, mientras los estadounidenses se preocupan sobre el efecto que tendría una prolongada guerra contra el terrorismo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar