Una de las tratativas que se están desarrollando con el FMI pasa por destrabar un crédito del Banco Mundial por u$s 500 millones. Los fondos fueron aprobados hace dos meses, pero su desembolso (en dos tramos de u$s 250 millones cada uno) está condicionado a la tercera revisión de metas que finalmente nunca se produjo.
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Según confiaron altas fuentes de Economía, fue el propio subsecretario del Tesoro estadounidense, John Taylor, quien ya hizo gestiones para que el BM elimine esa condicionalidad. Para ello se requeriría primero una carta del Fondo indicando la «situación especial» que está atravesando el programa acordado con la Argentina.
Se trata, en realidad, del único crédito trabado en el resto de los organismos multilaterales, sin incluir al FMI. Tanto desde el Banco Mundial como del Banco Interamericano de Desarrollo confirmaron a Ambito Financiero que «el resto de los préstamos en marcha no están condicionados de manera alguna a la negociación con el FMI». En el caso del BM, hasta fin de año hay compromisos de desembolsos por u$s 450 millones, principalmente para obras de infraestructura y planes sociales, por ejemplo, el financiamiento parcial de los planes Jefas y Jefes. De todas formas, la Argentina también deberá ir cancelando vencimientos por una suma parecida para tener derecho a recibir de vuelta esos fondos. Con el BID la situación es muy similar. Ya se encuentran aprobados préstamos por u$s 400 millones que se irán desembolsando en los próximos meses. «Todo depende, en realidad, de la necesidad de ejecución que tenga el gobierno argentino.» La institución aprobó en junio un programa de u$s 5.000 millones a favor de la Argentina para desembolsarse en los próximos cuatro años, que no dependen puntualmente de la relación argentina con el Fondo.
En el Palacio de Hacienda estimaban ayer que, de todas formas, será difícil conseguir que los organismos multilaterales le aprueben nuevos créditos al país si no se restablecen las relaciones con el FMI.