17 de noviembre 2008 - 00:00

Intercambio de críticas y acusaciones en G-20

Entre imputacionescruzadas,nuevasmanifestacionesy protestascontra el G-20 yun leve «meaculpa» de partede algunoslíderes mundialesante la crisisfinancieraglobal, quedóexplicitadocierto nuevoorden mundialdonde Brasil yChina consolidaronsusposiciones en lacumbre deWashington.
Entre imputaciones cruzadas, nuevas manifestaciones y protestas contra el G-20 y un leve «mea culpa» de parte de algunos líderes mundiales ante la crisis financiera global, quedó explicitado cierto nuevo orden mundial donde Brasil y China consolidaron sus posiciones en la cumbre de Washington.
Washington (enviado especial) - Las conclusionesde la reunión de emergencia llevada a cabo por el Grupo de los 20 durante el fin de semana incluyeron la aceptación de la acción estatal y el acuerdo sobre los cambios en el FMI y los organismos de crédito, además de advertencias contra el proteccionismo y el cierre de mercados.

A pesar del escepticismo reinante previo a la celebración del encuentro, los resultados obtenidos son, sin duda, interesantes y podrían conducir a la organización de un nuevo orden.

No menor fue el hecho de que los líderes mundiales hayan declarado haber tenido parte de la responsabilidad en la situación financiera creada, además de haberse comprometido a reformar y fortalecer los mercados financieros.

Muy representativa fue, también, la imagen de la inauguración de la cumbre. Al dar la bienvenida el viernes por la noche, en una de las últimas cenas formales de su administración, el presidente estadounidense, George W. Bush, habló a los líderes del mundo sobre la fragilidad de la economía mundial. Pero el tema no era ése, ni mucho menos el suntuoso menú nada en tono con los ánimos de crisis financiera. La real historia detrás de la escena eran la ubicaciones en la mesa.

Allí, en la Sala Comedor de la Casa Blanca, bajo un enorme retrato de Abraham Lincoln, se encontraban sentados, a la derecha del presidente Bush, su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva; y a su izquierda, nada menos que el presidente Hu Jintao, de China. Una clara ilustración del modo en el que la crisis financiera, originada en Wall Street y propagada alrededor del mundo, ha reformulado el orden económico internacional.

  • Piedra libre

    Al permitir que las naciones en vías de desarrollo estuvieranpresentes en el últimoencuentro, Bush dio piedralibre a los líderes de cada una de esos países que trajeran a Washington sus propias agendas.

    Al respecto, la Argentina aprovechó la oportunidad, y durante el discurso pronunciado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner, en la reunión plenaria,defendió la nacionalización de las AFJP, una medida ampliamente criticada en Washington y en Wall Street. «Un buen ejemplo de los experimentos financieros ocurrió en nuestro país con la privatización de la jubilación en 1994 y que es responsable de 42% de la deuda externa y de buena parte del posterior default» de 2001, dijo la Presidente.

    «Hoy el Estado argentino debe auxiliar el pago de 77% de las jubilaciones privadas debiendo aportar $ 4.000 millones por año para cubrir los efectos de esa privatización.»

    En línea con lo que terminó por concluir el documento final de la Cumbre, la Presidente pidió la reforma de los organismos financieros internacionales, particularmente del FMI, pero no sólo para que sea más eficiente durante la crisis, un poco más allá de lo que piden los demás. En su discurso, el sábado, durante la cumbre, dijo que «no sólo estamos ante un problema financiero, sino que frente al fin de un modelo económico y político que pregonaba la falta de controles como concepto».

    Contento, por su parte, con el acuerdo acerca de la reactivación de las conversaciones por Doha, sobre la apertura de los mercados mundiales y las reformas al FMI, Lula declaró que la cumbre del G-20 «ha sido histórica y representa un cambio en el panorama político mundial».

    El G-20, que Brasil preside actualmente, fue creado en 1999 tras la crisis asiática como un espacio de encuentro de los ministros de economía de países desarrollados y en desarrollo. A raíz de la gravedad de la actual crisis financiera, la del último fin de semana fue la primera reunión llevada a cabo a nivel de jefes de Estado y de gobierno.

    Bush también tuvo su propia agenda durante el encuentro. Determinado a utilizar la reunión para dejar asentadas algunas señales en plena despedida de sus funciones. Su primer mensaje, dirigido a los demócratas contrarios a un acuerdo de intercambio con Colombia, era el de que los líderes del mundo están a favor de reglasde libre comercio. En segundo lugar, buscaba sacar del juego la idea de que el capitalismo fue la causal de la crisis financiera.


  • Advertencias

    En ambos temas Bush logró su cometido. La declaración final del grupo advierte contra el proteccionismo y el cierre de mercados.

    Una vez terminada la cumbre, Bush se dirigió a la prensa para agradecer a los periodistas y pasar el mando a su sucesor. «Alguno de ustedes quizás no ha escuchado aún», dijo con tono irónico, «pero me estoy retirando.»

    Quedará en manos del presidente electo de los Estados-Unidos, Barack Obama,encontrar la forma de reordenar los distintos intereses de cada uno de los países y regiones, y sacar a las finanzas del infierno en el que se encuentran.
    Acordados de volver a reunirse en seis meses, probablemente en Londres, los mandatarios presentes el último sábado en Washington no ven la hora de tener a Obama como interlocutor.

    Según sus últimas declaraciones subidas a la página de Internet YouTube al finalizar la cumbre (ver pág. 10), el candidato demócrata electo el pasado 4 de noviembre también está ansioso por «buscar una solución coordinada con el resto de los países del mundo-». Obama quiere hacerse cargo del nuevo orden y empezar a poner en práctica su propuesta de «cambio».

    Desde el elegante hotel en donde se alojó junto con su comitiva en Washington, el presidente francés Nicolas Sarkozy habló sin vueltas: «Estados Unidos es el país más poderoso en el mundo. Sin embargo -continuó-, ¿es el único poder? No, no lo es. Estamos en un nuevo mundo».
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar