19 de julio 2001 - 00:00

Invalidó la Justicia recorte y pago en bonos en la provincia

Buenos Aires - El recorte salarial de Carlos Ruckauf descarriló ayer por un polémico obstáculo legal: la Suprema Corte de Justicia provincial invalidó el decreto que fijaba el ajuste.

En una acordada, el Tribunal declaró la «total y absoluta invalidez» del Decreto 1.960 que ajustaba sueldos y disponía el pago en bonos, entre otras medidas.

Ocho de los nueve miembros del clan que preside Elías Laborde; y el procurador de la Corte, Eduardo De la Cruz, firmaron el dictamen que anula el recorte bonaerense.

El argumento judicial es simple: el decreto oficial «desconoce manifiestamente» la división de poderes que establece la Constitución bonaerense.

Formato

También tacha el formato que eligió Ruckauf al emitir un decreto de necesidad y urgencia, figura prevista en la Nación, pero no en Buenos Aires.

Y desempolva una disposición similar de octubre del '91 cuando Antonio Cafiero decretó un ajuste salarial que la Justicia mandó a la basura.

Por entonces, Cafiero no se inmutó: dijo que era un fallo declarativo porque
la Corte actuó de oficio y podó los sueldos.

Ruckauf, se especulaba anoche, podría pisar sobre aquellas huellas y repetir la desobediencia del ahora senador.

El fallo judicial trascendió 30 minutos después de que Eduardo Amadeo
, secretario de Prevención de la Drogadicción, blanqueó el tijeretazo en los sueldos de más de 1.000 pesos.

Austero en precisiones
, Amadeo -ahora vocero del gobernador-salpicó medidas ya conocidas con silencios o evasivas.

Igual ese
plan, que regiría desde agosto, quedó trunco. Y ahora deberá desembarcar en territorio hostil: el Parlamento que controla la Alianza.

Por la tarde, Ruckauf bosquejó la táctica política y
Jorge Casanovas, ministro de Justicia, desmenuzó el capítulo legal.

Al anochecer, el gobierno contraatacó:
«Es una cuestión política: De la Rúa nos obliga a ajustar, y los jueces radicales invalidan el ajuste», dijo un alto funcionario.

Apaleó con eso a
Laborde, Ernesto Ghione, Juan Manuel Salas, Héctor Negri y Guillermo San Martín, los miembros de la Corte designados por la UCR en los '80.

Sin embargo, tres de los jueces nombrados por el PJ -
Alberto Pisano, Eduardo Pettigiani y Eduardo De Lázzari-firmaron el fallo. Sólo Juan Carlos Hitters se excusó.

También en La Plata despotricaron porque «la Corte no entiende que
la provincia no tiene plata y está al borde del default salarial».

Los jueces retrucaron: hablaron -coincidió la Alianza-de «aberración jurídica» y recordaron, como dato, el pedido de
poderes especiales que meses atrás cursó Ruckauf.

Como los poderes especiales,
los decretos de necesidad y urgencia son facultad exclusiva del Presidente. «Y Ruckauf todavía no lo es», ironizó un aliancista.

En Tribunales aterrizó otro tema áspero: la emisión de bonos. Dos diputadas del Polo Social,
Susana Amaro y Graciela Vanzan, armaron un amparo para frenar el Patacón.

Mientras negocia que se respete su valor nominal en el mercado, el gobierno confirmó que
en servicios básicos -planes sociales y hospitales-los proveedores cobrarán en efectivo.

Esa medida no aparece en el decreto de Ruckauf, tumbado ayer, que suprime cargos, rebaja sueldos, pero, paradójicamente, no roza a los jueces.

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