4 de enero 2007 - 00:00

Jura el gobierno que no baja más el dólar

El gobierno tiene decidido frenar la caída del dólar. Ayer, de hecho, se mantuvo en casas de cambio a $ 3,08. Ya quedó abandonada la peligrosa idea que acercaba Eduardo Curia hace un año de que el dólar siga el ritmo de la inflación. Hubiera significado que trepara a más de $ 3,30, con el impacto ya conocido en la espiral de precios. Trascendió ayer el plan oficial para que el dólar se mantenga en los actuales niveles sin generar inflación pese al aluvión de divisas que diariamente ingresan al país. En primer lugar, al Central se sumarán con las compras el Ministerio de Economía y fondos fiduciarios. Si se mantiene la presión a la baja, ampliarían los controles al ingreso de capitales. Hay otras medidas en estudio. Mientras, el gobierno intenta capitalizar este auge de mercados buscando financiarse a bajas tasas con lanzamientos de bonos. Los bancos también aprovechan y ofrecerán a ahorristas plazos fijos que pagarán en función de la marcha del euro, ampliando el abanico de alternativas disponibles. Es una opción conservadora, pero para considerar en el actual contexto internacional.

El gobierno ya tiene armada la estrategia para frenar la caída del dólar. El Banco Central seguirá interviniendo diariamente acumulando reservas, pero trascendió que volverá a ser activa desde ahora la participación del Ministerio de Economía comprando dólares con el superávit que vaya acumulando. Hasta se sumarán interviniendo en la plaza cambiaria fideicomisos oficiales con abundante liquidez (como los armados con recursos provenientes de cargos específicos en las tarifas de luz y gas).

En el equipo económico se estuvo analizando en detalle cuanto está sucediendo hoy en el mercado cambiario. No aumentarán, por ahora, controles al ingreso de capitales. Estos son los puntos salientes de la estrategia oficial:

  • Hay sobreoferta de divisas, pero producida en buena parte por las ventas que están haciendo los bancos Macro y Galicia. El primero de ellos recientemente logró una exitosa colocación de un título en el exterior mientras que el segundo, se desprendió de divisas tras una operación puntual que hiciera con bonos.

  • Ya se está agotando el efecto de estas dos ventas fuertes de dólares, por lo que se estima que cederá la presión a la baja. Consideran que es constante el flujo de divisas del exterior para comprar bonos en pesos y que en promedio es de u$s 40 millones diarios. Es un monto manejable cómodamente en las actuales condiciones, aseguran.

  • Si se produjera un aluvión adicional de dólares aun a pesar de la mayor intervención que hará el gobierno comprando con el superávity fondos fiduciarios, recién entonces se analizará aumentar el control al ingreso de capitales. En el menú de medidas a disposición del gobierno está abierta la alternativa.

  • Sí está descartada, y sólo figura como último mecanismo de una larga lista de herramientas disponibles, que se permita a exportadores mantener los dólares en el exterior sin necesidad de liquidarlos en la plaza local. La obligación de ingresar divisas fue lanzada en 2002 como recurso para frenar la corrida cambiaria cuando el dólar trepó a 4 pesos. Por más que siga la presión a la baja del dólar este mes, exportadores deberán seguir liquidando localmente sus divisas.

  • Hay margen para más compras del Central sin que esto le afecte el cumplimiento del programa monetario este año. También para que siga acumulando reservas. Por un lado continuará vendiendo BODEN 2014 (ya colocósilenciosamente u$s 300 millones y restaotro tanto). Tiene además una carta fuerte a jugar: lanzar BODEN 2011 en cartera por $ 4.500 millones. En este último caso, se haría a través de licitaciones o «book building» (construyendo un libro con pedidos como se hiciera con la venta de YPF) y primero se haría una operación por $ 500 millones para darle mercado al papel y luego ventas puntuales.

    Paralelamente tanto el Banco Central como el Ministerio de Economía saldrán rápidamente a aprovechar esta bonanza del mercado. Martín Redrado lanzará Nobac a más largo plazo, tres años (ver aparte). Felisa Miceli en dos semanas emitirá u$s 500 millones en BONAR. A esto se sumaría una segunda emisión en febrero por otros u$s 500 millones. Por la alegría oficial por el contexto actual y el dólar a mantenerse en los actuales niveles.
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