Kirchner ahora también se encuentra con la UIA

Economía

Tal como adelantara este diario la semana pasada, Néstor-Kirchner clausurará las sesiones del comité ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) que se realizará el 2 y 3 de octubre en Jujuy. Fue el propio presidente quien aseguró su presencia en la capital jujeña a una delegación de la central industrial, que había concurrido a la Casa Rosada para una audiencia con el jefe de gabinete, Alberto Fernández.

Pero como viene sucediendo desde el día en que se peleó con el vicepresidente, Daniel Scioli, el Presidente se hizo un hueco en su agenda para dejarse ver con empresarios. Así fue que, de manera no del todo inesperada, Kirchner irrumpió en el despacho de Fernández en medio de su encuentro con la UIA. Hasta ese momento, los empresarios, encabezados por su titular Alberto Alvarez Gaiani -que concurrió acompañado por Héctor Massuh (papeleros), Héctor Méndez (plásticos), Federico Nicholson (azucareros), Cristiano Rattazzi (automotores) y Juan Carlos Sacco (gráficos)-, habían expuesto ante el ministro varias de las inquietudes del sector.

Puntualmente volvieron a reclamar más crédito para la industria, sobre todo para las pymes. También repitieron el conocido planteo de que las carteras de Economía y de Relaciones Exteriores trabajen de manera conjunta en todo lo que atenga a negociaciones comerciales bilaterales y multilaterales (a la manera de lo que hacen Brasil y Chile, por caso), y le entregaron una copia de los trabajos sobre la coyuntura que viene haciendo el centro de estudios de la UIA (creado por Massuh) en conjunto con la Universidad Católica.

Fue ahí que ingresó Kirchner, acompañado del ministro de Planificación, Julio De Vido. Y si bien la gente de la UIA lo negó de plano, es un hecho que los industriales buscaron entrar en la Casa Rosada por «la puerta Fernández», habida cuenta de que sus relaciones con De Vido habían entrado en una «zona fría» desde que éste apoyara fuertemente un encuentro en Corrientes organizado por la oposición dentro de la entidad.

A pesar de esta frialdad, el ministro y los empresarios se abrazaron y se deshicieron en elogios mutuos frente a Kirchner, que luego de permanecer unos quince minutos partió rumbo a la localidad de Moreno, para tomar parte un acto proselitista.

• Media palabra

En ese breve lapso, reafirmó su voluntad de viajar a Jujuy y hasta dio una «media palabra» de que también asistirá (y hablará allí) al acto en que la UIA celebrará el Día de la Industria, el próximo martes, en su edificio de la Avenida de Mayo. «Si no voy yo, seguro va Alberto», dijo. Llamativamente, designó a su jefe de Gabinete y no al ministro «industrial» (De Vido) para representarlo en el acto; pero después del mediodía fue el propio «Alberto» (Fernández) quien dio por poco menos que confirmada la presencia del presidente en la UIA, en un llamado a Alvarez Gaiani. «Dalo casi por hecho», adelantó. Antes de que partiera hacia el acto político, hubo tiempo para que los industriales le reafirmaran al Presidente que era «prácticamente imposible pedirlesa las pymes que regularicenla situación de su personal de la noche a la mañana»; Kirchner volvió a decir que «el fin del trabajo en negro no puede ser tomado como una excusa para restringir la inversión».

Será la segunda vez -de concretarse la promesa-que Kirchner hablará frente a un auditorio conformado casi totalmente por empresarios; la primera fue hace un mes, en ocasión del aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En esa ocasión su discurso mantenía las ríspidas aristas « anticorporaciones» que parecen haberse limado desde que su enfrentamiento con el vicepresidente lo hizo rever su relación con los empresarios a fin de quitarle espacio a su adversario.

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