Néstor Kirchner volvió ayer a subirse a un palco y desde allí culpó a los «atorrantes» que gobernaron a la Argentina de ser los responsables de la abultada deuda externa que padece el país y aseguró que «se terminó el tiempo de hablar de rodillas» con los acreedores. El Presidente volvió a hacer frente a las presiones internacionales relacionadas con la deuda externa y también criticó a los concesionarios franceses de Aguas Argentinas, a quienes les dio un ominoso ultimátum: «Invierten o vamos a conversar de otra manera».
• Clima recalentado
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Se anticipaba como una visita de rutina al Gran Buenos Aires, la mayor cantera electoral del país, invitado por el intendente de Tres de Febrero y presidente de la Junta Electoral del PJ bonaerense, el metalúrgico Hugo Curto, uno de los jefes territoriales que reportan a Eduardo Duhalde y que primereó en su apoyo a Kirchner en su pulseada con Carlos Menem. En un clima recalentado no por el estío de estos meses, sino por el anuncio del kirchnerismo desde la Casa Rosa-da, instalando las eventuales candidaturas de Cristina Fernández de Kirchner tanto a senadora nacional como a gobernadora de la provincia, provocando el segundo día consecutivo de estocadas en tre duhaldistas y kirchneristas (ver aparte).
«Debemos recuperar la autoestima; cuando uno negocia de rodillas, lo miran desde arriba», enfatizó el jefe de Estado durante el acto realizado en Tres de Febrero, donde también participó Felipe Solá. Señaló, además, que «se terminó el tiempo de hablar de rodillas y con miedo en todos los problemas y las negociaciones que teníamos que llevar adelante».
En ese orden, criticó con dureza a las anteriores administraciones, a las que responsabilizó por haber generado un crecimiento tremendo de la deuda externa. «Cuando escucho que algunos dicen que es una irrespetuosidad del gobierno argentino cuando habla de una quita de 75 por ciento de esa deuda tremenda, les digo que creció tremendamente por los irresponsables que gobernaban acá, por los atorrantes que gobernaban acá y por los atorrantes de afuera también», disparó. Kirchner aseguró que el servicio de agua «lamentablemente fue privatizado, pero también es hora de que aquellos que ejercen la privatización se den cuenta de que con nosotros no va a haber impunidad». Y agregó, ominoso: «Si la quieren explotar, que inviertan y, si no, vamos a conversar de otra manera», advirtió. Y agregó que «no se puede estar condicionando en ninguna negociación de inversión con algo que es fundamental para que nuestro pueblo pueda vivir».
En el acto, destacó que su administración «sabe de qué lado tiene que estar». «El gobierno no está un día acá y al otro día allá. El gobierno tiene los dos pies del lado del pueblo defendiendo los derechos de la gente», afirmó.
La presencia de Kirchner en Tres de Febrero se justificó por la entrega del primer anti-cipo a representantes de cooperativas de ese partido, destinado a la construcción de viviendas incluidas en el Programa Federal de Emergencia Habitacional.
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